Caracas.- El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) presentó este jueves 23 de abril el “Plan Maestro Estratégico 2026”, una hoja de ruta técnica que busca el desarrollo integral del país a través de un ecosistema competitivo mixto. Este proyecto busca garantizar que toda inversión nacional o extranjera se ejecute bajo estándares de transparencia, seguridad jurídica y certificación profesional.
“Estamos ofreciendo el talento y profesionalismo de los ingenieros venezolanos con el fin de obtener un país mucho más productivo y próspero que beneficie sin excepción a todos los estratos de la sociedad venezolana”, dijo el presidente del CIV, Enzo Betancourt.
Según Betancourt, el éxito de la economía nacional no depende solo del capital, sino de la transparencia normativa y la seguridad jurídica que respalde las obras.
Las propuestas recogidas por el CIV serán remitidas a las máximas autoridades del país para su consideración y ejecución. En ese sentido, Betancourt detalló que el plan llegará a la Presidencia de la República, la Asamblea Nacional, así como a las directivas de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Corpoelec y las empresas hidráulicas estatales, así como a todas las instancias gubernamentales, ministerios, institutos y fundaciones que requieran apoyo técnico, incluyendo a las empresas extranjeras y nacionales que realicen inversiones en áreas críticas como el petróleo, el gas y la energía eléctrica.
Betancourt enfatizó que el colegio actúa bajo su mandato legal como asesor del Estado, con total disposición para colaborar con la Asamblea Nacional en proyectos de ley y normativas técnicas.
“Lo que queremos es hacer una conjunción de esfuerzos, no que cada quien haga esfuerzos por su lado. En algunas cosas vamos a coincidir, donde coincidamos avanzamos más rápido; donde tengamos una visión diferente, las discutimos”, señaló.
Energía e hidrocarburos
En materia de hidrocarburos, el plan contempla la evaluación de proyectos energéticos con énfasis en la seguridad industrial y la ingeniería de mantenimiento para pozos y refinerías. Además, el gremio promueve la formación y certificación profesional en las nuevas operaciones de extracción y refinación petrolera para asegurar estándares internacionales.
En conjunto con el ingeniero Leonardo Mata, de la empresa DataLaing, el CIV presentó una propuesta sobre la normativa de codificación para regular las contrataciones de empresas nacionales y extranjeras en las áreas de petróleo y gas. Este sistema busca que la actualización tecnológica sea una base sólida para la transparencia en los contratos.
Por su parte, el ingeniero de petróleo Sabino Cárdenas, también perteneciente al CIV, resaltó la importancia de la reapertura energética actual. Cárdenas invitó a los profesionales, tanto dentro como fuera del país, a sumarse a la reconstrucción petrolera con su incorporación en el Colegio de Ingenieros, especialmente en estados con tradición en la industria como Anzoátegui y Monagas.
“Invitamos a que se sumen los que están dentro y fuera del país para que podamos hacer un aporte general para la reconstrucción de Venezuela. Es estamos viviendo un momento súper importante de los últimos tiempos con la reapertura petrolera nacional”, dijo en declaraciones a los medios de comunicación.
Propuestas sectoriales
En el área de los servicios públicos, la Asociación Venezolana de Ingenieros Electricistas y Mecánicos (AVIEM) propone la rehabilitación de toda la infraestructura eléctrica nacional. El plan sugiere la aplicación de modelos de asociaciones público-privadas para optimizar el suministro y asegurar la eficiencia en la inversión.
Para el sector hídrico, la Sociedad de Ingenieros Hidráulicos (SVIH) enfoca sus planteamientos en la recuperación del sistema de agua potable. Estas propuestas buscan que las obras cumplan estrictamente con las normas Covenin y cuenten con la inspección de profesionales calificados que garanticen la calidad del servicio para los ciudadanos.
El CIV aclara que la inversión no debe limitarse a la energía. El Plan Maestro incluye proyectos para la vialidad, la vivienda, la salud y la educación. Betancourt explicó que el gremio posee la capacidad técnica para intervenir en cada una de estas áreas a través de sus ingenieros y arquitectos.
La Sociedad de Tasadores de Venezuela (Soitave) cumple un rol clave en este apartado. Su propuesta consiste en realizar avalúos de las obras en ejecución bajo métodos técnicos internacionales. Esto permite una visión responsable de los activos y asegura que los convenios de inversión tengan un respaldo técnico transparente.
La Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos (SVIA) presentó un marco para el control absoluto de la venta de insumos agrícolas. Sus propuestas incluyen diagnósticos de las inversiones previstas y la aplicación de buenas prácticas para asegurar que la producción llegue con éxito a los mercados internos y externos.
En cuanto al sector minero y ambiental, el CIV propone modelos de negocios con seguridad territorial para recuperar el parque industrial y frenar la problemática de la minería ilegal. Este enfoque busca el saneamiento ambiental y la regularización de las actividades extractivas bajo supervisión técnica.
Certificación del talento humano
Frente a la llegada de empresas internacionales, el Colegio de Ingenieros acelera los procesos de certificación profesional. El objetivo es que cada contrato cuente con personal que maneje herramientas modernas, como la inteligencia artificial y nuevas instrumentaciones. Betancourt señaló que el colegio actúa como garante de que los currículos de los profesionales estén acreditados y que estos cumplan con la Ley del Ejercicio de la Ingeniería.
El gremio pone a disposición a sus 320.000 afiliados para que el Estado y las empresas privadas tengan la seguridad de contratar personal con actualización profesional constante. Para ello, la Fundación Instituto de Mejoramiento Profesional (FIMP-CIV) coordina ciclos de formación rápida y actualización de conocimientos.
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