Gremios, sindicatos, estudiantes, dirigentes políticos, trabajadores, pensionados y jubilados se sumarán este viernes, 1 de mayo, a la movilización por el Día Internacional del Trabajador, que en Maturín –capital del estado Monagas– tendrá tres puntos de concentración.
En la última semana, voceros de estas agrupaciones informaron que se congregarán desde el elevado de Boquerón, al norte de la ciudad; en el parque La Guaricha que úne el este con el centro y el oeste de la capital monaguense, además de la plaza El Indio, en la avenida Bicentenario.
Desde cada uno de esos puntos marcharán a la intersección de las avenidas Bolívar y Juncal donde esperan congregarse para demandar un ajuste salarial digno, que cumpla con el artículo 91 de la Constitución venezolana vigente del año 1999.
Los movimientos estudiantiles fueron los últimos en pronunciarse sobre su participación en la actividad. Estudiantes de la Universidad de Oriente (UDO) y del Instituto Pedagógico Maturín informaron que estará en la protesta para demandar que el poder en Miraflores ajuste el salario acorde a las necesidades de la población.
Los representantes universitarios de la UDO informaron que se concentrarán en diferentes puntos para sumarse a la movilización. Entre ellos mencionaron la avenida Juncal, el sector El Guacharín y las plazas de El Estuddiante y El Indio, donde coincidirán con sindicatos, gremios educativos y de la salud, que han sido los más firmes en sus protestas de ajuste salarial desde la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero en Caracas por fuerzas militares estadounidenses.
El despojo salarial en Venezuela
En diferentes ciudades del país están llamadas las movilizaciones por el Día del Trabajador. Este jueves, 30 de abril, un grupo intentó llegar nuevamente a Miraflores, en Caracas, al concentrarse en la Plaza Morelos, pero piquetes de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) cerraron todos los acceso hacia el centro de la capital venezolana.
Esta vez, a diferencia del pasado 9 de abril, el chavismo se cuidó de repetir las escenas de represión, golpes, agresiones y hasta robo que cometieron agentes de este cuerpo de seguridad contra periodistas, tampoco se reportaron detenciones arbitrarias, pero se impidió el libre desarrollo de esta manifestación pacífica.
Desde el año 2022, en Venezuela el salario mínimo se fijó en 130 bolívares, pero desde entonces se mantiene en ese valor. El chavismo bajo la administración del depuesto Nicolás Maduro creó un año después los llamados bonos de guerra económica que no tienen incidenciaa en los salarios, vacaciones, prestaciones sociales ni primas.
Además, desde el año 2018 están congeladas las contrataciones colectivas de los diferentes sectores de la administración pública y el Ejecutivo creó el llamado instructivo Onapre que despojó a los trabajadores del Estado de sus principales beneficios económicos y sociales.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973