A seis años de la denominada Operación Gedeón, un grupo de detenidos vinculados a este caso inició una huelga de hambre en el Fuerte Guaicaipuro, informaron sus familiares el domingo.
La medida, que involucra al menos a 15 reclusos, busca exigir su traslado a otros centros penitenciarios y reactivar gestiones para lograr su libertad plena.
De acuerdo con testimonios recogidos por el periodista Seir Contreras, los internos -parte de un grupo de 32 recluidos en ese recinto- decidieron protestar por las condiciones de reclusión y solicitar su reubicación a instalaciones como El Rodeo o Ramo Verde, donde previamente estuvieron detenidos.
Los familiares también pidieron la intervención del ministro del sistema penitenciario, Julio García Zerpa, a quien instaron a acudir al lugar y establecer un diálogo con los protestantes.
Los allegados, que manifestaron su preocupación, aseguraron que los presos presentan deterioro en su salud, tanto por problemas alimenticios como por enfermedades no atendidas.
Señalan que quienes participan en la huelga serían los que se encuentran en mejores condiciones físicas, mientras otros reclusos no pueden sumarse debido a su estado de salud.
Los familiares describieron la protesta como indefinida y advirtieron sobre los riesgos que implica. “No sabemos cuánto tiempo podrán resistir”, comentó una de las entrevistadas, quien subrayó que el objetivo principal es lograr un cambio de reclusión o avances hacia la liberación.
Denunciaron que los detenidos han permanecido más tiempo del previsto en el Fuerte Guaicaipuro y señalaron que el traslado a ese centro respondía inicialmente a una medida temporal de castigo.
“No lo vamos a perdonar”
A seis años de las detenciones, los allegados describieron el proceso como “doloroso” y aseguraron que las condiciones han afectado tanto a los reclusos como a sus familias.
“Para nosotros ha sido una tortura porque así como ellos han recibido todos estos golpes, nosotros también los recibimos. Ese es el dolor que sienten los familiares por cada uno de ellos. ¿Cómo vamos a nosotros a tener una vida normal?”, manifestó Jessica, familiar de un detenido.
La mujer también condenó el llamado a “superarlo” que hizo Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional.
“¿Cómo dice: ‘supérenlo, perdónenme y vénganse’? Ni siquiera eres capaz de liberar a los presos políticos ni de por lo menos enviarles un médico (a los detenidos). ¿Usted cree posible que nosotros lo vamos a superar? Que se lo digan a todos los muertos que hubo en las protestas y a nuestros familiares que están hasta mal de la mente. No lo vamos a perdonar y no vamos a callar. Aquí vamos a estar hasta que el último salga”, afirmó.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973