Líderes políticos, activistas y ciudadanos de la diáspora cubana se congregaron este miércoles en Miami para expresar su agradecimiento al gobierno de los Estados Unidos tras anunciarse la imputación penal contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, por el derribo de dos avionetas civiles que cobró la vida de cuatro personas hace exactamente tres décadas.
Para los presentes, el dictamen judicial transmite un mensaje inequívoco a nivel internacional: el fin de la impunidad para los jerarcas del modelo político de la isla.
«Es un mensaje muy importante: cesó la impunidad de los verdugos que Cuba ha sufrido durante 67 años. Se acabó la impunidad de Raúl Castro. Es un mensaje demoledor para ese régimen y para ese pueblo que luchó tan duro por su libertad», declaró a la agencia EFE Orlando Gutiérrez, secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), reflejando el sentir de las decenas de miembros de la diáspora que acudieron a la emblemática Torre de la Libertad en Miami.
El lugar elegido para el anuncio no fue casual. La Torre de la Libertad, considerada el monumento histórico y cultural por excelencia del exilio cubano en Florida, sirvió como el escenario ideal en una fecha de alto impacto patriótico, coincidiendo con la conmemoración de lo que el exilio celebra como el Día de la Independencia de Cuba —una efeméride que no es reconocida bajo la misma narrativa por las autoridades de La Habana—.
«Yo pasé por aquí cuando vine con mis padres de Cuba. Esto para mí es emblemático. Esto para nosotros es la entrada a la libertad», rememoró visiblemente conmovido el cubanoestadounidense Guillermo Cueto desde el interior del recinto.
Cargos criminales en un podio de la memoria
El fiscal general interino de los Estados Unidos Todd Blanche encabezó la rueda de prensa oficial flanqueado por las fotografías de los cuatro aviadores de la organización humanitaria «Hermanos al Rescate», cuyos aparatos fueron derribados por cazas de combate MiG-29 de la Fuerza Aérea cubana en 1996.
El escrito acusatorio detalla que Castro, de 94 años de edad y quien reside actualmente en Cuba, enfrenta cargos federales por asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, delitos que, de acuerdo con la legislación norteamericana, contemplan sanciones que van desde la cadena perpetua hasta la pena de muerte.
El anuncio reavivó de inmediato el debate sobre las capacidades de la justicia estadounidense para ejecutar capturas transnacionales en la región caribeña.
El comisionado de la ciudad de Miami Rolando Escalona trazó un paralelismo directo con los hechos políticos ocurridos a inicios de año en Sudamérica: «Nos encantaría ver a Raúl en esposas en Estados Unidos, pero sobre todo en Miami», señaló en alusión al traslado a suelo norteamericano del depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro tras ser capturado por fuerzas especiales en el mes de enero.
Por su parte, el alcalde de Hialeah —la urbe con la mayor densidad de población de origen cubano en el país—, Bryan Calvo, enfatizó que la comunidad espera que este procesamiento judicial no se limite a una declaración formal.
«Espero que este sea un primer paso para la acción directa, que no se quede en un acto simbólico» y lleve a Castro y a los otros cinco acusados frente a la justicia estadounidense. «Tiene que ser más de lo que sucedió en Venezuela. Allí solo una persona fue removida del poder, aquí lo que estamos pidiendo como comunidad cubana es que se remuevan todas estas personas, que haya un gobierno nuevo en la isla», aseveró.
Expectativa geopolítica y presión económica
Aunque el fiscal general interino no desglosó detalladamente cuáles serán las próximas acciones operativas que implementará el Departamento de Justicia para materializar la comparecencia del nonagenario dirigente, Blanche advirtió con firmeza ante los corresponsales de prensa que Raúl Castro deberá afrontar los cargos en los tribunales federales «por su voluntad propia o de cualquier otra forma».
De manera simultánea, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de una escalada, y agregó que pronto realizará un anuncio sobre el bloqueo petrolero que impuso a la isla, agravando su crisis energética y humanitaria.
El mandatario norteamericano descartó que la imputación vaya a desencadenar un conflicto militar de proporciones mayores, y adelantó que en los próximos días realizará un anuncio de alto impacto respecto al bloqueo petrolero y comercial que su administración impuso a la isla hace cinco meses, una política de sanciones económicas que ha agudizado la crisis energética y de abastecimiento en el territorio insular.
La profunda escasez de recursos y el deterioro de las condiciones de vida en Cuba son interpretados por la comunidad exiliada en Florida como la consecuencia directa de las políticas del sistema de gobierno instaurado por los hermanos Castro.
En ese sentido, la alcaldesa del Condado de Miami-Dade, Daniella Levine-Cava, expresó a EFE su optimismo de cara al corto plazo: «Tengo mucha esperanza por ver la libertad y la democracia en Cuba muy pronto», afirmó, destacando que el avance judicial ratifica el compromiso y el acompañamiento de las instituciones locales de Miami para con las aspiraciones democráticas de la diáspora cubana en todo el mundo.
Con información de EFE.
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