Al menos 48 personas murieron como consecuencia de violentos enfrentamientos armados registrados entre dos facciones rivales de las disidencias de las FARC en una zona rural del selvático departamento del Guaviare, al centro-sur de Colombia.
El balance letal fue confirmado este jueves por fuentes castrenses a partir de reportes comunitarios recogidos en la zona del conflicto.
«De acuerdo con la información entregada por líderes comunales de la zona, habría presuntamente 48 cuerpos sin vida en el lugar», notificó el Ejército Nacional a través de un comunicado oficial publicado en la red social X.
Ante la gravedad de la situación, el mando militar instaló una mesa técnica de urgencia junto a la Gobernación del Guaviare y la Alcaldía de San José del Guaviare (capital departamental) con el objetivo de coordinar las garantías de seguridad y la logística necesarias para el ingreso de misiones humanitarias encargadas del levantamiento y traslado de los cadáveres desde este sector de densa vegetación y difícil acceso geográfico.
Las autoridades militares precisaron que se activó una «ruta social comunitaria» para transportar los cuerpos hacia un punto seguro acordado, donde serán recibidos por una delegación de la Defensoría del Pueblo y de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de los Estados Americanos (MAPP/OEA).
Los choques armados, que iniciaron la noche del miércoles, responden a una cruenta guerra interna por el control de las economías ilícitas y corredores estratégicos entre el autodenominado Estado Mayor Central (EMC) —comandado por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, considerado el objetivo de alto valor más buscado por las fuerzas de seguridad del país— y el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), facción dirigida por Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá.
Mediante una declaración audiovisual, el Ejército especificó que los combates se concentraron puntualmente entre la estructura ‘Isaías Carvajal’ (leal a la línea de Calarcá) y el frente ‘Armando Ríos’ (subordinado a Iván Mordisco).
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, advirtió que las bajas reportadas pertenecen presumiblemente a las filas de ambos grupos armados ilegales, alertando que entre las víctimas mortales «podría haber menores de edad» reclutados forzosamente.
El departamento del Guaviare, un enclave de transición geográfica entre las regiones de la Orinoquía y la Amazonía, posee un prolongado historial de violencia política al haber albergado los campamentos de la extinta guerrilla de las FARC.
Tras la firma del Acuerdo de Paz en 2016 y el posterior proceso de desmovilización, los grupos disidentes coparon los vacíos territoriales de la región para financiar su estructura mediante el narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.
Esta región ya había sido escenario de una matanza similar en enero de este año, cuando enfrentamientos entre los mismos bloques delictivos dejaron un saldo de 26 combatientes muertos.
Con información de EFE.
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