Caracas.- La periodista venezolana Marianela Balbi presenta una nueva investigación titulada “El arte dominado”, una serie que examina cómo el Estado cubano ha estructurado durante décadas un sistema de control, instrumentalización y regulación de la creación artística en la isla.
El trabajo, que será publicado a partir de este miércoles 27 de mayor en Diario de Cuba, parte de una entrevista en la que Balbi detalla los mecanismos mediante los cuales el régimen cubano habría convertido el arte en una herramienta política, económica y de proyección internacional.
Según el enfoque del trabajo de la periodista, quien es directora ejecutiva del Instituto Prensa y Sociedad Venezuela (IPYS Venezuela), el sistema cultural no solo ha funcionado como un espacio de promoción artística, sino también como un mecanismo de regulación ideológica y económica.
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Balbi sostiene que el Estado cubano habría convertido el arte en una herramienta de proyección internacional y generación de divisas, integrándolo a estrategias de “soft power”. En ese marco, el acceso de los artistas a oportunidades, reconocimiento institucional y visibilidad estaría condicionado por niveles de alineación con el sistema político, lo que habría generado dinámicas de premio y castigo dentro del sector cultural.
La periodista ubica el origen de este modelo en la política cultural establecida a partir de 1961 por el entonces líder cubano Fidel Castro, cuando se fijó la consigna de que la creación artística debía estar dentro de los márgenes de la Revolución. A partir de esa línea, la investigación describe la evolución de un aparato institucional que habría moldeado el desarrollo del arte cubano, desde la formación de artistas hasta su inserción en el mercado internacional.
El trabajo también aborda momentos de tensión y ruptura en esa relación entre arte y poder, como el llamado “Quinquenio Gris”, así como la aparición de movimientos críticos contemporáneos, entre ellos el Movimiento San Isidro, que la investigación identifica como un punto de quiebre en la relación entre creadores y Estado.
La serie incluye testimonios de artistas dentro y fuera de Cuba, exfuncionarios, críticos de arte y actores del mercado internacional, con el objetivo de reconstruir cómo funciona en la práctica este sistema de control, vigilancia y presión, así como sus transformaciones a lo largo del tiempo.
Lea la entrevista en Diario de Cuba.
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