Caracas.- La llegada de Dinorah Figuera a Venezuela dejó de ser una posibilidad para convertirse en una realidad política que ya provoca múltiples interpretaciones dentro y fuera de la oposición.
La presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015 aterrizó en Maiquetía y confirmó una agenda de reuniones que incluyó encuentros con el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, y con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (AN).
Sus declaraciones, centradas en el carácter institucional de la visita, no disiparon las dudas. Por el contrario, generaron nuevas preguntas sobre los objetivos de estos encuentros y sobre el alcance político de las conversaciones que sostendrá en los próximos días.
Dinorah Figuera insiste en que su visita es institucional
Tras su llegada al país, Figuera aseguró que asumió una invitación del Departamento de Estado de Estados Unidos para participar en conversaciones orientadas a encontrar puntos de coincidencia entre distintos sectores.
«Yo estoy asumiendo una invitación que me hace el Departamento de Estado para asumir los desafíos que van a dirimir las diferencias, pero a tener congruencias y coincidencias en los temas de tener un CNE creíble», afirmó ante los medios.
Reacciones
La politóloga Nazly Escalona manifestó: «El pronunciamiento de Dinorah está muy nítido. En Washington no quieren que nadie se salga del carril… y lo de llamar amigos a los hermanos Rodriguez no es ninguna metáfora.»

Mientras que la internacionalista Magdalena Boersner agregó: «A ver si se termina de entender que Dinorah Figuera es la figura que representa la institucionalidad legislativa y EGU-MCM representan la institucionalidad ejecutiva. Debemos aprender a separar peras de manzanas. Hay que poner orden»

Por su parte, el analista Tony Frangie Mawad interpretó el regreso de Figuera como parte de un esfuerzo más amplio promovido por Washington durante los últimos meses.
Según su análisis, la visita podría formar parte de una iniciativa destinada a fomentar conversaciones entre la Asamblea Nacional electa en 2015 y la actual Asamblea Nacional.
Esta interpretación coincide con las declaraciones de Figuera sobre la invitación recibida por parte del Departamento de Estado y sobre la necesidad de construir consensos alrededor de reformas institucionales y electorales.
Mientras que el politólogo Walter Molina publicó en sus redes sociales que Venezuela llegó a la tercera fase de EE. UU.: “Bienvenidos a la fase tres. Recuerden que la transición es una cosa y el inicio de la democracia, otra. Sabíamos desde hace mucho quién lideraría lo segundo, pero la zona gris de lo primero siempre puede ser sorpresiva, como es el caso. Venezuela será libre”.
Tomás Guanipa califica la visita como una señal positiva
No todas las reacciones a la llegada de Dinorah Figuera han sido de cautela o cuestionamiento. El dirigente opositor Tomás Guanipa consideró que el regreso de la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015 y sus reuniones con actores del poder político representan una noticia positiva para el país.
Guanipa afirmó que el encuentro demuestra la importancia de avanzar hacia el reconocimiento mutuo entre los distintos sectores políticos venezolanos, una tesis que ha defendido públicamente en distintas oportunidades.
«Mira, el gobierno es muy hábil para tratar de tener varios frentes y entonces hablar de varias oposiciones. Yo lo primero que quiero decir es que me alegra profundamente que Dinorah Figuera venga al país y que haya una reunión con quienes están en el poder, porque demuestra claramente que la ruta que nosotros hemos planteado, ya desde hace mucho tiempo, de reconocimiento mutuo y de reconocimiento de una realidad que estamos viviendo, permita que a pesar de las diferencias nos encontremos no para claudicar, sino para defender al venezolano», expresó.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973