🔴🔵 ¿Qué dice la CIA sobre las capacidades del chavismo de manipular elecciones en Venezuela?

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Un memorando de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, desclasificado la noche del 16 de julio por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto al descubierto las capacidades del chavismo para intervenir procesos de votación electrónica en Venezuela. El documento sistematiza informes recopilados entre 2004 y 2020, detallando planes operativos concretos, técnicas de simulación digital y la progresiva infiltración de los servicios de contrainteligencia militar en el Poder Electoral que permitirían cambiar los resultados en las elecciones.

Aunque el memorando desclasificado no presenta una investigación nueva sobre una votación específica, resume informes de inteligencia recopilados durante 16 años y Trump lo vinculó con una presunta ofensiva digital y política del Partido Comunista de China iniciada en 2018 para socavar su liderazgo. El mandatario norteamericano alertó sobre las ciberamenazas en las máquinas de votación y citó como ejemplo supuestas alteraciones en los comicios venezolanos de 2020.

A continuación, desglosamos las claves principales de este histórico reporte y su impacto para el análisis político nacional:

1. El plan de los 1.5 millones de votos en 2012

De acuerdo con los reportes desclasificados, antes de las elecciones presidenciales de 2012 —en las que un Hugo Chávez debilitado por el cáncer se enfrentó a Henrique Capriles— los servicios de inteligencia venezolanos se movilizaron técnicamente.

La Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) trabajaron de forma coordinada con el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la empresa proveedora de tecnología, Smartmatic, para estructurar un plan de alteración de resultados. La estrategia consistía en instalar máquinas de votación preprogramadas y modificadas en aproximadamente 300 centros electorales ubicados en zonas tradicionalmente oficialistas, asegurando un margen de victoria artificial de unos 1.5 millones de votos.

Tras la jornada electoral, que Chávez ganó oficialmente por 1.6 millones de sufragios, los informantes de la CIA reportaron que el mandatario felicitó expresamente a su equipo por el éxito en la implementación de dicho plan. No obstante, los analistas de la CIA mantuvieron en su evaluación base que el resultado general estuvo determinado principalmente por el masivo gasto público y la ventaja de Chávez en las encuestas, descartando un fraude masivo de escala total en esa fecha.

2. Espías de uniforme dentro del software del CNE

El informe confirma lo que la oposición venezolana denunció durante años: el CNE estaba tomado en sus áreas operativas más sensibles por agentes de inteligencia militar.

En 2012, Chávez asignó a un especialista militar en comunicaciones dentro del ente electoral para garantizar que la directiva del régimen tuviera acceso a los resultados en tiempo real mucho antes de cualquier anuncio público. El control era tan estricto que, según la CIA, el Director de Tecnología de la Información del CNE para la época era un hombre de total confianza del jefe de la inteligencia militar. Lo más grave es que este funcionario era el responsable directo de diseñar los protocolos para auditar el propio software de votación, lo que convertía las auditorías en un proceso controlado por el mismo ejecutor.

3. Elecciones y máquinas virtuales

El memorando revela que, para las elecciones parlamentarias de diciembre de 2020, el chavismo había sofisticado sustancialmente su arsenal tecnológico. Informes de inteligencia detallaron el diseño de un método basado en la creación de un “segundo set” de máquinas virtuales.

Este software paralelo estaba diseñado para:

  • Replicar los archivos digitales hash enviados a la base de datos central de totalización.
  • Simular el comportamiento de máquinas de votación reales en zonas favorables al partido de gobierno.
  • Sobrescribir los archivos hash de las máquinas físicas que registraban votos favorables a la oposición.
  • Hacer que los sufragios alterados parecieran originados legítimamente desde las máquinas físicas auditadas, impidiendo su detección en los procesos regulares de control.

Este sistema permitía al régimen monitorear y ajustar los resultados en tiempo real durante y después de la jornada electoral. La CIA aclara que, finalmente, el régimen no se vio en la necesidad de desplegar este fraude técnico a gran escala en 2020 debido a que la gran mayoría de la oposición boicoteó el evento y el liderazgo de los partidos ya había sido cooptado judicialmente.

4. Por qué Washington vetó a Smartmatic en 2007

El reporte echa luz sobre la abrupta salida de Smartmatic del mercado estadounidense a mediados de la década de los 2000. En 2006, la CIA y la Comunidad de Inteligencia de EE. UU. determinaron que la adquisición de la firma estadounidense Sequoia Voting Systems por parte de Smartmatic constituía una “amenaza moderada” para su seguridad nacional.

La alerta se fundamentó en reportes sobre la manipulación electoral del gobierno de Chávez con la supuesta participación directa de Smartmatic, denuncias de corrupción entre directivos de la firma y el régimen, e informes que apuntaban a que directores de la tecnológica poseían credenciales de los servicios de inteligencia de Venezuela. El temor de que Caracas utilizara esta infraestructura para sembrar desconfianza o influir en las elecciones norteamericanas llevó al Comité de Inversiones Extranjeras (CFIUS) a presionar para que Smartmatic vendiera Sequoia en 2007.

El memorando detalla que la relación entre el chavismo y la empresa tecnológica terminó de quebrarse de forma irreversible en marzo de 2018, cuando Smartmatic denunció públicamente que el gobierno de Nicolás Maduro había inflado las cifras de participación en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de 2017 por más de un millón de votos.

5. Las limitaciones del modelo: ¿Se exportó la manipulación?

En 2013, un equipo de la CIA realizó un análisis alternativo utilizando la metodología de “Abogado del Diablo”. En dicho ejercicio se advirtió que el control centralizado del CNE y la falta de capacidad de monitoreo de la oposición dejaban al sistema tan vulnerable que, si ocurría un fraude electrónico masivo sin ser detectado, “las elecciones en Venezuela y otros países que fueran clientes de dicho proveedor tecnológico podrían quedar bajo duda”.

Sin embargo, el reporte final de la CIA matiza esta advertencia. Los analistas determinaron que ni el gobierno venezolano ni Smartmatic tenían la capacidad operativa real para alterar el resultado de una elección fuera de Venezuela de manera predecible. Esto se debe a que, para que el sistema de manipulación funcione, el operador requiere un control absoluto de “punto a punto” del proceso electoral (desde la adquisición de equipos, la programación, la custodia física, el resguardo de comprobantes de papel y, sobre todo, el monopolio de la auditoría). Ningún gobierno extranjero permitiría un nivel de injerencia tan absoluto a un tercero en su propio territorio.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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