🔴🔵 «Las elecciones no llegarán solas»: instan a presión ciudadana e internacional

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Este jueves 23 de abril de 2026, a las 10:00 de la mañana, organizaciones de la sociedad civil discutieron el papel de ciudadanos y ONG frente a un eventual proceso electoral en Venezuela. En el conversatorio virtual “¿Deben los ciudadanos y ONG hablar de elecciones?”, las intervenciones de Mercedes de Freitas (Transparencia Venezuela), Deborah Van Berkel (Ideas por la Democracia) y la moderación de Rafael Uzcátegui (Laboratorio de Paz) coincidieron en un punto central: las elecciones no ocurrirán por inercia, deben ser exigidas, construidas y acompañadas por condiciones políticas y técnicas claras.

El debate se desarrolló con alusiones al contexto social y político que aún persiste en el país, caracterizado por restricciones a la participación, persecución a organizaciones y cuestionamientos sobre la legitimidad institucional, lo que llevó a los ponentes a plantear rutas que combinan presión interna, acompañamiento internacional y fortalecimiento del tejido social.

Rafael Uzcátegui, director de Laboratorio de Paz y moderador del encuentro, abrió el debate planteando el dilema histórico de las organizaciones sociales en contextos electorales: “Usualmente, desde las organizaciones sociales y de DDHH en momentos electorales se ha convocado a la ciudadanía a participar, pero no se ha hecho proselitismo por un candidato. No obstante, eso ocurre en procesos democráticos, en situaciones como las de Venezuela, habría que preguntarse si debe ser así”.

Uzcátegui introdujo así el eje central del conversatorio: el rol de la sociedad civil en escenarios donde las condiciones democráticas están en disputa. En ese sentido, también vinculó la discusión con el contexto político reciente al señalar: “La reivindicación del 28 de julio puede entrar en el reclamo de un nuevo proceso comicial”.

Su intervención sirvió como marco para el resto del debate, que profundizó en la revisión del papel tradicional de las ONG frente a un escenario que, según los participantes, exige nuevas formas de incidencia, y las propuestas que ya vienen surgiendo desde el seno de varias de ellas.

Estatuto electoral y renovación institucional

La directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, Mercedes de Freitas, centró su intervención en la necesidad de transformar las estructuras políticas como condición previa a una transición.

“La transición comenzará cuando comiencen los cambios de esa estructura que nosotros hemos definido como corrupta, que además tiene vínculos con crimen organizado y que ha sido la responsable de la destrucción de la calidad de vida del venezolano, exilio, represión y presos políticos”, opinó.

Aunque subrayó que Transparencia Venezuela es una organización dedicada a la lucha contra la corrupción, su trabajo se ha ampliado hacia el ámbito electoral y en la coyuntura venezolana actual, trabajan por la promoción de “elecciones libres, justas y transparentes”.

Entre los planteamientos más concretos, destacó la prioridad de elecciones parlamentarias junto con las presidenciales y la propuesta de un instrumento jurídico excepcional, un estatuto electoral especial tras estudiar diferentes procesos en el mundo que han avanzado en situaciones de transición, como los de Chile, México y Georgia, en los que se han implementado estos instrumentos “especiales, taxativos, limitados y temporales”.

La propuesta de Transparencia Internacional, difundida hace unos días, consiste en un instrumento que no se tenga que regir por la legislación vigente electoral, sino que defina un proceso especial. De Freitas detalló que este estatuto abarcaría áreas cruciales del ciclo electoral, incluyendo la reinstitucionalización del sistema, un nuevo Consejo Nacional Electoral, garantías de participación política, transparencia en la toma de decisiones y un registro electoral confiable, con inclusión de venezolanos en el exterior.

El tránsito por ese camino no será fácil y De Freitas identificó los principales obstáculos: “Para llegar ahí hay que llegar a un acuerdo político, ¿se querrá desde el gobierno aprobar un estatuto electoral? Quizás sea necesaria una presión internacional suficiente y EE.UU. debe jugar un papel allí”, sentenció.

En cuanto al rol ciudadano, insistió en la organización como mecanismo de protección y avance: “Ante el miedo y la incertidumbre, organización. El temor se tiene que gestionar y atravesar y no se tiene que hacer todo a la vez, se puede progresivamente ampliar los espacios”.

Aprovechar la pequeña ventana

Deborah Van Berkel, integrante de la coordinación de Ideas por la Democraica, planteó que el país atraviesa un momento limitado pero determinante para impulsar cambios políticos.

“Ahorita tenemos una ventana de oportunidad muy pequeña, pero que no podemos dejar pasar. Una ventana de oportunidad para un cambio real en Venezuela y hay fuerzas trabajando para que ese cambio se dé y que no sea cosmético”, precisó.

A su juicio, la primera muestra contundente de expresión ciudadana fue el 28 de julio de 2024: “Ese día se demostró cómo el país había tomado una decisión de cambio, fue una fotografía del país”.

Sin embargo, advirtió que la sociedad civil opera bajo condiciones adversas: “La sociedad civil ha sido perseguida, limitada, reducida, muchas han tenido que salir y estar en asilo político”.

En ese contexto, hizo un llamado directo a la acción ciudadana: “Para la ciudadanía es el momento de hacer que las cosas pasen por la defensa de nuestros derechos”. Van Berkel insistió en que las elecciones requieren construcción política y técnica: “Las elecciones no nos van a llegar del cielo, tiene que activarse una exigencia nacional y con la comunidad internacional para las condiciones de ese proceso”.

Entre los elementos clave para un proceso electoral, enumeró la independencia del poder electoral, renovación del CNE, garantías de pluralismo político, registro electoral confiable, voto en el exterior, auditorías independientes, observación nacional e internacional y acceso equitativo a la información.

Van Berkel subrayó que las condiciones técnicas deben ir de la mano con las políticas y que se debe rechazar cualquier designación que no nazca de la independencia real:

“Las designaciones tampoco deben ser como las que designaron al nuevo fiscal y defensora. No puede ser un pacto. debe haber también garantías de pluralismo político, todos los que tienen que estar deben participar, sin partidos ni tarjetas coptadas. la representación política no puede estar sujeta a las decisiones del poder, debemos tener un registro electoral confiable, el voto del extrnajero debe ser contemplado, así como las auditorías independientes y que haya observación nacional e internacional autónoma e independiente”, enumeró.

También subrayó la necesidad de evitar acuerdos excluyentes: “No puede haber pacto entre élites, los venezolanos como pueblo organizado, deben ser parte de ese proceso”.

Por otra parte Van Berkel declaró que la Constitución está siendo violada al no declararse la falta absoluta presidencial, lo que hace imperativa una nueva convocatoria que incluya a la AN, la cual considera ilegítima.

“No puede validarse la presencia de una persona que no ha recibido ninguna investidura popular y que no puede seguir llevando las riendas del país con base a un condicionamiento de intereses exteriores. Llamamos a los EE.UU. a acompañar un proceso de reinstitucionalización del país que los venezolanos apoyamos”, instó.

Construyendo las elecciones

A lo largo del conversatorio, las tres intervenciones convergieron en varios puntos: la ciudadanía organizada debe jugar un rol activo no solo de observación, sino de incidencia en la exigencia de condiciones como garantías políticas y técnicas, como la independencia institucional, transparencia y participación amplia.

En palabras de Van Berkel: “Las elecciones no llegan solas, hay que construir el camino para llegar a ellas y que sean creíbles para lograr un cambio político”.

El panel coincidió en que el contexto actual implica riesgos, por lo cual la organización debe ser progresiva y estratégica. Y para darle potencia a estos esfuerzos, la presión internacional aparece como un factor clave, junto con la movilización interna.

En la línea de Mercedes De Freitas, ese camino pasa por la reorganización social: “No hay que exponer el pecho, es momento de cuidarse, porque organizados se reducen los riesgos”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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