🔴🔵 71 hospitales en 15 estados de Venezuela no han recibido insumos de Estados Unidos

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El Inhrr demoró casi tres meses en el análisis de los medicamentos enviados por Estados Unidos, pero en Venezuela desde 2019 se agiliza la importación de medicamentos procedentes de India, Irán, y otros países, en tiempo récord, por la resolución 075 que exonera el registro sanitario de producto farmacéutico por un permiso exprés otorgado en cinco días a casas de representación aliadas con el Estado.

En apenas uno de 72 hospitales monitoreados por El Pitazo llegó la dotación estadounidense el 4 de mayo

La opacidad en la distribución de las 71 toneladas de suministros médicos enviados por Estados Unidos en febrero de este año somete al personal de salud venezolano a una contradicción entre la falta de insumos en los hospitales públicos y la propaganda oficial que alega que distribuye y equipa los centros. 

Un monitoreo realizado por corresponsales de El Pitazo, en hospitales de tipo I a IV ubicados en 15 estados de Venezuela, encontró que en 71 hospitales –de al menos 258 que conforman la red pública hospitalaria del país– no se habían recibido insumos provenientes de Estados Unidos. 

Entre abril y mayo, El Pitazo consultó a personal de salud y familiares de pacientes en 72 centros de salud públicos para hacer seguimiento a la distribución de los suministros médicos entregados por la Embajada de EE.UU. en Venezuela al Ministerio de Salud (Mpps). 

Los centros de salud monitoreados están en Amazonas (1), Aragua (6), Bolívar (9), Carabobo (10), Cojedes (1), Delta Amacuro (2), Distrito Capital (1), Guárico (1), Lara (4), Miranda (13), Portuguesa (2), Táchira (8), Vargas, Yaracuy (1) y Zulia (12).

Solo en el Hospital Materno Infantil Cuatricentenario de Maracaibo, estado Zulia, una de sus trabajadoras dijo a El Pitazo que recibieron insumos de Estados Unidos el 4 de mayo. Contó que había pastillas y otros materiales como kits de parto. 

Mientras el Ejecutivo afirmó que casi la mitad de los insumos ya han sido entregados, los gremios de enfermeros y médicos denuncian con indignación que siguen “trabajando con las uñas” y son ellos quienes deben dar la cara a los familiares para informarles que no hay ni siquiera guantes o inyectadoras para aplicar tratamientos básicos.

El 6 de mayo, Delcy Rodríguez aseguró que al menos 47 % de los insumos recibidos habían sido distribuidos entre la red ambulatoria y hospitalaria de Venezuela.  

“El 47 % de los medicamentos ya ha llegado a hospitales y consultorios populares. Nuestro compromiso es garantizar que cada ciudadano reciba insumos con calidad comprobada”, señaló en una transmisión televisiva. 

La presidenta interina indicó que los medicamentos fueron sometidos a pruebas por parte del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel (Inhrr). 

Rodríguez justificó los retrasos en el despacho de los fármacos a los “estrictos controles de calidad” que hicieron para certificar su seguridad y eficacia antes de distribuirlos. Desde la llegada de los suministros hasta el anuncio de la repartición transcurrieron tres meses.

Pero la versión oficial tiene inconsistencias: desde hace siete años en Venezuela se agiliza la importación de medicamentos procedentes de India, Irán, y otros países, en tiempo récord, por la resolución 075 –publicada en Gaceta Oficial 41.610 del 4 de abril de 2019– que reemplaza el registro sanitario de producto farmacéutico por un permiso exprés, otorgado en cinco días, a casas de representación aliadas con el Estado.

En aquel momento, esta medida fue cuestionada por la Federación Médica Venezolana (FMV) y las facultades de farmacias porque se incumplía con el sistema de regulación y prevención de riesgos establecido en las leyes venezolanas. Sin embargo, las autoridades ignoraron las advertencias gremiales y promovieron la comercialización de medicamentos solo con permiso de importación y la exención del Registro Sanitario Nacional. 

La falta de transparencia en la distribución de insumos genera descontento en el sector salud y reclamos de la población que recaen en los médicos y enfermeros que están en contacto directo con los pacientes.

En estados como Portuguesa, esta situación se agrava con amenazas directas que hacen los directivos hospitalarios al personal que se atreva a denunciar el déficit, manteniendo la gestión de los depósitos bajo un monitoreo estricto.

Un dato revelador para poner en perspectiva la magnitud de la ayuda es que, según la propia Delcy Rodríguez, estas 71 toneladas representan apenas el 4 % de la dotación mensual que requieren los hospitales venezolanos. 

Ante la precariedad, en estados fronterizos como Táchira, los pacientes son remitidos al Hospital Erasmo Meoz en Cúcuta, Colombia, debido a que en los centros locales “no hay nada”. En otros casos, los traslados internos por falta de equipos de rayos X pueden durar hasta cuatro horas dependiendo del clima 

Radiografía del país

El Hospital Clínico Universitario de Caracas es el centro de salud pública más grande de Venezuela y una referencia nacional en medicina. Cuenta con más de 1.200 camas y es un referente nacional para procedimientos complejos. Atiende a más de 1.000 personas diariamente y ofrece un promedio de 750 consultas diarias ambulatorias y hospitalarias. Durante el primer semestre de 2025, se registraron más de 90.000 pacientes atendidos.

En este hospital no han recibido insumos médicos que llegaron desde Estados Unidos, de acuerdo con información del personal de enfermería consultado, quien se encarga del control de las medicinas en cada servicio. Personal de sindicato y trabajadores desconocen el motivo por el cual no ha llegado la dotación a este centro.

En diferentes servicios continúan solicitando insumos que no tienen en inventario, incluso para procedimientos sencillos. 

Una paciente acudió a realizarse un examen oftalmológico y le solicitaron gasas, alcohol, tipex y hojas blancas como colaboración para el servicio. Sin embargo, no son los insumos que se requieren para realizar el examen. Lo mismo ocurre en otros departamentos como RX y laboratorio.

Lo mismo ocurre en Zulia, estado fronterizo con Colombia. En el Hospital Adolfo D’Empaire de Cabimas, municipio petrolero y el más poblado de la Costa Oriental del Lago, José tiene hospitalizado 23 días mientras espera que su familia recaude fondos para costear una cirugía de cadera después de un accidente en moto durante Semana Santa. 

En redes piden ayuda para comprar los insumos. “No hay sábanas, las camillas están sucias y el área de emergencia huele mal. Los médicos no tienen guantes, algodón ni inyectadoras”, dijo una de sus hermanas. 

Al paciente le dieron una lista con lo que necesitaba para atenderlo cuando llegó y debió comprarlo en una farmacia cercana. 

“Gasté casi 150 dólares porque tampoco tengo dinero para ir a una clínica privada. Es injusto para las personas que no puedan comprar los insumos”, aseguró.

En el hospital de Cabimas hay equipos paralizados y áreas que funcionan a medias por los equipos dañados como laboratorio, rayos X, tomografía y ecografía. También los aires acondicionados de las consultas externas y emergencia. 

Teodora llegó al Hospital Simón Bolívar de los Valles del Tuy, en Miranda, con un dolor en el estómago que llevaba días empeorando. Era febrero de 2026 cuando la ingresaron a la emergencia del centro ubicado en Ocumare del Tuy, estado Miranda.

El problema apareció cuando el médico indicó que Teodora, de 68 años de edad, necesitaba comenzar el tratamiento, pero no había los insumos. Era comprarlos o podía morir.

Jeringas, solución al 0,9 %, ácido tranexámico, protector gástrico, vitamina K, toallas húmedas, centro de cama, pañales, alcohol, crema antipañalitis, yelcos, tensiómetro y un termómetro formaban parte de la lista. Nada de eso estaba disponible en el hospital.   Todo debía comprarlo la familia.

Los siete hijos de Teodora junto con sus nietos, cuatro de ellos fuera del país, reunieron el dinero. Caminaron de una farmacia a otra hasta comprar lo que se requería, pero después vino otro contratiempo: se necesitaba un gastroenterólogo.

En el hospital no había especialista. “Si no lo traíamos nosotros, no la veía nadie. Estaba a un paso de la muerte”, contó uno de los hijos a El Pitazo el 24 de abril.

La familia se organizó en turnos. Durante el día, unos se encargaban de comprar lo que faltaba y hablar con los médicos. En la noche, otros se quedaban acompañando a Teodora. El miedo estaba presente y es que no había ambulancia disponible si su condición empeoraba.

Después de cuatro días, y gracias al especialista que la familia llevó, Teodora logró estabilizarse. La dieron de alta y volvió a su casa. La familia sumó un gasto de 1.200 dólares aproximadamente y quedó con la sensación de que enfermarse en un hospital público es un lujo que pocos pueden pagar. 

La historia de Teodora no es una excepción. Es la forma como funciona el sistema de salud en Venezuela: en los hospitales los pacientes compran hasta el algodón.

¿Qué dice el gremio médico?

El gremio médico sostiene que los insumos médicos, al menos las 71 toneladas que recibió Venezuela de Estados Unidos, no han sido entregados en la red de hospitales del país. La información fue confirmada por el presidente de la FMV, Douglas León Natera, el 4 de mayo. El pronunciamiento de Delcy Rodríguez sobre este tema salió dos días después.

Natera precisó que tras un monitoreo exhaustivo en diversos centros asistenciales, no existía evidencia física de la recepción de estos insumos. “Esa cantidad de medicamentos que llegó a Maiquetía no ha llegado a los hospitales… No ha llegado absolutamente nada”, dijo en el programa La Noche de NTN24.

La afirmación de Natera se repite al conversar con personal de salud.

“Aquí no han llegado esos medicamentos. La semana pasada llegaron algunos medicamentos, pero no eran de los americanos. La mayoría de las medicinas que llegaron son para la malaria por el repunte que hay. Algunos llegaron vencidos y se hizo una nueva solicitud para una dotación”, dijo un trabajador sanitario de Bolívar. 

Una enfermera del mismo estado reiteró que el personal no tiene conocimiento de la distribución de esos insumos. “De hecho, en estas últimas semanas no hemos tenido casi insumos en los depósitos”, agregó.

A pesar de que el Departamento de Estado de EE. UU., consultado por NTN24, confirmó la entrega de 71 toneladas de suministros al Ministerio de Salud para su posterior distribución, gremios médicos denuncian que estos recursos siguen sin llegar a la red hospitalaria. 

El déficit de insumos en los hospitales públicos de Venezuela es un problema de larga data y no ha mejorado.

Natera también cuestionó la falta de transparencia en el manejo de la ayuda y puso en duda la participación de organismos internacionales en el proceso. “No hemos visto por ningún lado a la OPS (Organización Panamericana de la Salud). Pienso que es un recurso de última hora que el gobierno mencione a esa organización”, agregó. 

Historial de envíos 

Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro el 3 de enero y luego anunció que iba a controlar estrechamente sus exportaciones petroleras. El dinero recaudado serviría, entre otros, para comprar material estadounidense, dijo en su momento el presidente Donald Trump.

El 13 de febrero envió más de 6 toneladas de suministros médicos prioritarios a Venezuela, como parte del “plan de estabilización, recuperación y transición” impuesto por la administración Trump.

“Este es el primer envío de un esfuerzo significativo para aumentar el abastecimiento de suministros médicos críticos a Venezuela”, señaló el gobierno norteamericano en un comunicado.

La encargada de negocios de Estados Unidos en Venezuela de entonces, Laura Dogu, informó el 21 de febrero sobre la llegada de más de 65 toneladas de suministros médicos al país suramericano, el segundo cargamento proveniente de Estados Unidos desde el acercamiento entre ambas naciones.

“Supervisé la segunda entrega de más de 65.000 kilogramos de suministros médicos para el pueblo venezolano. Esto eleva nuestro total a 71.000 kilogramos. Seguimos avanzando el plan de tres fases del presidente de Estados Unidos”, escribió Dogu en un mensaje publicado en X.

En aquella ocasión, Dogu destacó que la entrega de insumos médicos formaba parte de un esfuerzo sostenido para apoyar al sistema sanitario venezolano.

Pero persisten las dudas sobre la distribución de los suministros médicos. Mientras las autoridades alegan que han iniciado la entrega, el personal de salud sigue esperando la llegada de esos materiales y lidia con la escasez de insumos para tratar a los pacientes.

El origen de los insumos

En las imágenes que difundió el gobierno de Estados Unidos al recibir los contenedores de ayuda humanitaria se observa el fabricante de una parte de los medicamentos que trajeron: Sagent Pharmaceuticals. 

La compañía farmacéutica, fundada en 2006, se dedica a la fabricación y comercialización de productos farmacéuticos, con énfasis en genéricos inyectables.  

Otra de las imágenes publicadas por la embajada estadounidense muestra cajas de ciprofloxacino, un medicamento recetado que se utiliza para tratar diversas infecciones bacterianas. 

En los videos que presentó la presidenta interina, Rodríguez, se observan las mismas cajas de este medicamento con la bandera de Estados Unidos y las de otros medicamentos como Clopidogrel de una casa de representación venezolana: Land, C.A.; una empresa farmacéutica dedicada a la fabricación y distribución nacional de medicamentos, ubicada en el Centro Empresarial Aerocentro en Barcelona, estado Anzoátegui. 

Esta última empresa, según Import Genius, ha realizado al menos 175 envíos marítimos y la mayoría de ellos con medicamentos provenientes de India.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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