El presidente de Estados Unidos Donald Trump afirmó este viernes que su administración logrará que el gobierno cubano termine alineándose con los intereses de Washington.
Las declaraciones se producen en un contexto de máxima tensión geopolítica, caracterizado por una intensa campaña de presión económica y política implementada por la Casa Blanca hacia la nación caribeña.
Durante una entrevista concedida al periodista Bret Baier en la cadena Fox News, el mandatario estadounidense abordó la disputa de influencia entre las potencias globales sobre la isla. Al ser consultado explícitamente sobre si Cuba terminará poniéndose del lado de Estados Unidos en lugar de optar por Pekín, Trump fue categórico: “Creo que le vamos a dar un vuelco”.
Asimismo, el gobernante aprovechó la ocasión para elogiar la gestión de su secretario de Estado Marco Rubio en el diseño y ejecución de la estrategia diplomática hacia la región. El optimismo del jefe de Estado coincide con el despliegue de acercamientos de alto nivel dirigidos por la inteligencia norteamericana.
Visita de la CIA a Cuba
El mandatario se mostró confiado en limitar la influencia de sus rivales globales sobre La Habana al ser cuestionado por la reciente visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a la capital cubana.
Según un comunicado oficial emitido por la agencia, Ratcliffe mantuvo conversaciones directas con las autoridades del Ministerio del Interior y los responsables de los servicios de inteligencia de la isla para abordar «asuntos relacionados con la cooperación en materia de inteligencia, la seguridad regional y la situación económica de Cuba».
Los encuentros de la delegación estadounidense en La Habana incluyeron conversaciones con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, y con Raúl Rodríguez Castro, asesor de seguridad y nieto de Raúl Castro.
Estos movimientos diplomáticos trascienden en una semana especialmente compleja, marcada por las filtraciones de prensa que sugieren que el Departamento de Justicia evalúa presentar cargos penales contra el propio expresidente Raúl Castro, de 94 años, por el derribo en 1996 de las avionetas de la organización civil Hermanos al Rescate.
La fuerte ofensiva de la Casa Blanca se ha recrudecido significativamente mediante la imposición de un bloqueo petrolero estricto.
Esta decisión, destinada a ahogar financieramente al gobierno insular cortando sus suministros energéticos, fue decretada tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas, un hecho que reconfiguró de forma definitiva las alianzas políticas en el hemisferio y acentuó la vulnerabilidad del sistema económico cubano.
Con información de EFE
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973