🔴🔵 Arcoíris sobre el asfalto: el lienzo de una comunidad que resiste ante la discriminación

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Bajo un cielo nublado y un pronóstico de lluvia, la tarde de este miércoles, 20 de mayo, el asfalto de La Castellana, en el municipio Chacao, recuperó sus colores vivos con el tradicional repintado de la ciclovía arcoíris.

La organización PP Foundation y la Embajada del Reino de los Países Bajos coordinaron esta actividad pública a propósito del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (Idahobit, por sus siglas en inglés), una efeméride global que se conmemora cada 17 de mayo.

Con esta acción urbana, activistas y organizadores buscaron visibilizar la discriminación que sufre la comunidad LGBTIQ+ y exigir la defensa de sus derechos humanos en el país.

Personas de la sociedad civil pintan la ciclovía de La Castellana / Foto: Andrea González

La jornada congregó a un frente de la sociedad civil venezolana y el cuerpo diplomático acreditado en el país, incluyendo a representantes de las embajadas del Reino Unido, Japón, Italia, México, Portugal, la Unión Europea y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

De manera simultánea a la pintura de la vía, el equipo del proyecto VIHvos y VIHsibles de PP Foundation desplegó una jornada asistencial de salud sexual realizando pruebas gratuitas de despistaje de VIH y sífilis, distribuyendo material educativo sobre infecciones de transmisión sexual (ITS) y entregando kits de prevención combinada con preservativos y lubricantes.

Miembros del equipo del proyecto VIHvos y VIHsibles de PP Foundation / Foto: Andrea González

La educación comunitaria y las expresiones artísticas también ocuparon un lugar protagónico durante el encuentro. Los organizadores diseñaron una ruleta interactiva para responder dudas y sensibilizar a los asistentes sobre orientación sexual, identidad de género y derechos fundamentales de la población diversa.

Asimismo, integrantes de la subcultura del ballroom, movimiento artístico creado por las comunidades LGBTIQ+ afroamericanas y latinas en Nueva York durante la década de los 70, ofrecieron con una demostración de baile y expresión corporal, transformando la calle en un espacio de celebración, diversidad y apropiación del espacio público caraqueño.

Miembros de ballroom / Foto: Andrea González

“Cada trazo de pintura simboliza una causa de libertad”

La embajadora del Reino de los Países Bajos en Venezuela, Carmen Gonsalves, resaltó el vigor de los defensores de derechos humanos en el país al alcanzar la quinta edición de esta iniciativa. Además, agradeció la presencia de delegaciones diplomáticas de la Unión Europea, México, Italia, Japón, el Reino Unido y Portugal, así como a los representantes de la ONU y de la comunidad internacional.

La diplomática enmarcó el evento dentro del panorama internacional y recordó el deber global de proteger la libre identidad de todas las personas, señalando que en el mundo todavía existe “mucha discriminación y falta de respeto”. La embajadora recordó que en más de 60 países la homosexualidad sigue siendo criminalizada.

Carmen Gonsalves, embajadora del Reino de los Países Bajos en Venezuela / Foto: Andrea González

“Las personas no pueden vivir su vida amorosa ni su identidad de género libremente en muchos lugares del mundo. Eso es una locura que tenemos que combatir, porque es nuestro deber asegurar que este mundo sea diverso, respetuoso, inclusivo y con libertad para todos y todas”, señaló Gonsalves.

La embajadora concluyó reafirmando que la Embajada mantendrá su portafolio de cooperación activo para respaldar de forma constante el trabajo de los activistas. “Esta ciclovía arcoíris no es solamente algo fortuito. Cada trazo de pintura que se está poniendo aquí simboliza y visibiliza una causa muy, muy importante: la causa de la libertad. La libertad de amar a quienes queremos y la libertad de ser quienes queremos ser”, expresó.

María Antonia Calvo Puerta, jefa de la Delegación de la Unión Europea en Venezuela / Foto: Andrea González

La visibilidad como acto de resistencia

Lya Ortiz, vicepresidente de PP Foundation y coordinadora MEAL del proyecto VIHvos y VIHsibles, reivindicó la importancia de la presencia activa de las organizaciones sociales en las calles venezolanas, describiendo el evento como un acto de permanencia y resistencia. “Es importante para nosotros como sociedad civil poder seguir existiendo y seguir conquistando los espacios públicos”, declaró Ortiz entrevistada con Runrun.es.

Ortiz alertó sobre los riesgos que aún corren las personas LGBTIQ+ en el territorio nacional e invitó a la colectividad a informarse para combatir la intolerancia: “Han sido, lamentablemente, reducidos [los espacios públicos], y el estar aquí todos, no solamente para mostrar nuestra cultura, sino para que la gente entienda que existimos y que nosotros tenemos derechos, al igual que todas las personas por igual, es muy importante para nosotros”.

La invitación que hace la activista es a seguir apoyando esa lucha por la no discriminación en contra de todas las formas, recordando que aún siguen existiendo “crímenes de odio” en Venezuela.

Activistas asistieron al repintado de la ciclovía de La Castellana / Foto: Andrea González

Una agenda de derechos postergada

A pesar de las constantes exigencias de la sociedad civil organizada, Venezuela se mantiene como uno de los más rezagados de la región en materia de igualdad legal y reconocimiento de derechos fundamentales para la población sexodiversa.

En la actualidad, el ordenamiento jurídico venezolano no contempla ninguna figura de unión civil ni matrimonio igualitario para parejas homosexuales. Esta carencia institucional deja a miles de familias diversas en un estado de absoluta desprotección jurídica, impidiéndoles acceder a derechos patrimoniales, sucesorios, habitacionales o de decisiones médicas conjuntas.

Activistas y miembros de la sociedad civil pintan la ciclovía de La Castellana / Foto: Andrea González

La situación resulta especialmente crítica para la población trans en el país. Aunque el artículo 146 de la Ley Orgánica del Registro Civil (vigente desde 2009) faculta a cualquier persona a modificar su nombre propio si este afecta su reputación o no se corresponde con su género, y a pesar de la existencia de una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que ratifica la viabilidad de esta norma, el Estado venezolano sigue sin habilitar el procedimiento.

En la práctica, el Consejo Nacional Electoral (CNE) impide que las personas trans obtengan documentos de identidad que coincidan con su identidad de género, lo que perpetúa su exclusión y dificulta su libre acceso a la educación, la salud y el empleo formal.

Vestimenta con un mensaje contra la homofobia / Foto: Andrea González

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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