El dolor y la incertidumbre siguen presente en el hogar de la familia Guanares Delgado en el estado Táchira y es que han transcurrido 21 meses desde que Jorgen Yoneyker Guanares Delgado, un joven fotógrafo oriundo de Rubio, Municipio Junín, fuera visto por última vez.
Su madre, María Emely Delgado, de 63 años, ha sostenido una búsqueda incansable que la ha llevado a largos viajes hacia la capital del país enfrentando el silencio de las instituciones del Estado y la falta de transparencia judicial, en un caso documentado como desaparición forzada.
En una entrevista con el medio Dossier, la señora amplió detalles del caso de su hijo, que han sido denunciados desde distintas organizaciones como la comisión de Derechos Humanos de Vente Venezuela, Amnistía Internacional y Justicia, Encuentro y Perdón.
Jorgen Guanares, quien tenía 33 años al momento de su detención y hoy cuenta con 35, se dedicaba a la fotografía de forma independiente. Cubría eventos sociales como matrimonios y cumpleaños en San Cristóbal como en la frontera de Cúcuta. El joven, aunque no estaba involucrado en el mundo político, utilizó su herramienta de trabajo para dejar registro de la visita de la opositora María Corina Machado a San Cristóbal y participó en el proceso de recuento de votos en un centro electoral durante los comicios presidenciales de 202
A raíz de estos sucesos, el fotógrafo le explicó a su círculo más cercano que había recibido amenazas vía Whatsapp. Tras el día de las elecciones, Jorgen permaneció en resguardo dentro de su vivienda sin salir durante toda una semana y en la noche del 2 de agosto de 2024, cerca de las 11:00 p.m., decidió salir de la residencia después de haber conversado con su pareja sobre la necesidad de irse debido al riesgo que corría. Desde ese momento, no regresó ni volvió a comunicarse con sus familiares.
“Él nos decía que nos fuéramos junto a nuestras hijas”, narró en un video compartido por el Foro Penal su esposa, Reidy Roa.
Sin rastro
De acuerdo con los registros de la organización Justicia, Encuentro y Perdón, Jorgen Guanares fue detenido en el estado Táchira por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) bajo la acusación de “terrorismo” por participar en el recuento de votos.
María Emely Delgado ha costeado y realizado tres viajes de Táchira a Caracas, una travesía que representa un gran gasto económico debido a traslados y alojamiento. En la capital, Delgado se acercó a centros penitenciarios como El Rodeo I, Yare y El Helicoide, en donde le indicaron que su hijo no estaba recluido en esos centros.
La única pista que lograron conseguir sobre su paradero surgió a través del testimonio de un recluso, que relató que Jorgen se encontraba dentro de las instalaciones del Rodeo I. Pero cuando su madre se trasladó para consignar el paquete con insumos básicos y alimentos, el personal se negó a recibir los suministros argumentando que el joven no se encontraba en la lista de presidiarios.
El silencio del Estado
La familia de Jorgen ha presentado múltiples solicitudes de investigación en la Fiscalía, en la Defensoría del Pueblo y en el Tribunal Supremo de Justicia por medio de un abogado del Foro Penal, tanto en San Cristóbal como en la capital.
Ante la falta de respuesta de los organismos de investigación del Estado, los familiares del desaparecido han catalogado la situación como un “silencio desesperante”, ya que las autoridades han manifestado reiteradas veces que no han logrado avanzar en la investigación y que no disponen de cuerpos de inteligencia dedicados a la búsqueda.
Lo que le han notificado a Delgado es que tiene que esperar largos periodos de tiempo, superiores a un mes, para obtener algún tipo de respuesta.
“No sabemos si fue detenido por algún organismo de seguridad del Estado, privado ilegítimamente de libertad por particulares o víctima de algún otro hecho punible”, declaró DELGADO al diario La Nación.
Delgado denuncia que desconoce por completo la ubicación real, las condiciones de salud o la situación jurídica en la que se encuentra su hijo, Jorgen Yoneyker. Ante la falta de transparencia de canales oficiales, la exigencia central de la familia se resume en una demanda humanitaria, en una emisión de fe de vida, que demuestre que el joven fotógrafo no ha fallecido.
Familia fracturada
La situación de la desaparición forzada de Jorgen golpeó directamente en su núcleo familiar, especialmente en sus dos hijas pequeñas. Delgado relata lo difícil que es tratar la situación con la hija mayor, la cual conserva recuerdos de su padre, y pregunta de forma recurrente por su paradero cada vez que su abuela regresa de realizar gestiones.
- En enero de 2026, Amnistía Internacional incluyó formalmente a Jorgen Guanares en sus investigaciones globales y campañas de acción urgente. Mencionaron su caso dentro de lo que consideran, forma parte de una estrategia “deliberada” del gobierno venezolano para generar terror y calificaron las desapariciones de corta y mediana duración como crímenes de lesa humanidad.
La familia Guanares Delgado reitera su llamado público a las autoridades del Estado para que atienda la solicitud y se informe sobre la localización del joven. Exigen una investigación sobre los hechos relacionados a su desaparición, y por último, que se rompa la barrera de desinformación que rodea el paradero del fotógrafo tachirense.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973