🔴🔵 De la Espriella: el presidente que no se va a sentar “con malandros” del rodrigato

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En una de las jornadas electorales más reñidas y polarizadas de la historia reciente de Colombia, el abogado penalista Abelardo de la Espriella logró consolidar un vertiginoso ascenso político que lo llevará a la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto. 

La contienda dejó en evidencia una geografía política profundamente dividida, donde las posturas moderadas se disolvieron frente a una batalla de modelos irreconciliables.

El camino de Abelardo de la Espriella no ha estado exento de controversias. Su pasado como estratega corporativo de personajes de alto perfil legal, en especial su antiguo rol como defensor del empresario Alex Saab, se ha convertido en el principal blanco de ataque de sus opositores.

No va a dialogar “con malandros”

A finales de mayo de este año, de la Espriella aseguró que cualquier gestión diplomática relacionada con Venezuela se hará exclusivamente a través de la Secretaría de Estado de los Estados Unidos.

Durante una entrevista concedida a Caracol Radio, el colombiano declaró: “Yo con esos malandros no me voy a sentar. Eso lo hacemos a través de Estados Unidos”.

“Extrema coherencia” y mano dura

Abelardo de la Espriella (Bogotá, 1978) ha consolidado un ascenso meteórico en la política colombiana presentándose como un outsider. Aunque nunca antes había ocupado un cargo público, el abogado penalista y empresario irrumpió con fuerza en la escena electoral liderando el movimiento independiente Defensores de la Patria, apoyado formalmente por partidos de derecha tradicional como el Movimiento de Salvación Nacional.

Su postura ideológica es catalogada por analistas y opositores como de extrema derecha o ultraderecha, aunque él y su equipo prefieren etiquetarse bajo la premisa de la “extrema coherencia”. Admirador confeso de figuras políticas internacionales como Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele, su discurso defiende valores religiosos, el concepto tradicional de familia, una agenda económica de desregulación y reducción del aparato estatal, y un enfoque radical contra el crimen.

El estrecho triunfo de la “Patria Milagro”

Bajo el eslogan de la “Patria Milagro”, su campaña basó su éxito en la promesa de recuperar la seguridad territorial en tiempo récord y construir megacárceles de máxima seguridad inspiradas en el modelo salvadoreño de Nayib Bukele, así como un programa diseñado para ahogar financieramente a las estructuras criminales mediante el control estricto de fronteras y la erradicación forzosa de cultivos ilícitos.

Tras dar la sorpresa en la primera vuelta del 31 de mayo de 2026 al posicionarse en el primer lugar, de la Espriella —apodado por sus bases como “El Tigre”— se impuso de forma definitiva en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026.

El candidato de la extrema derecha derrotó en un conteo extremadamente cerrado al aspirante de izquierda, Iván Cepeda. De la Espriella obtuvo el 49,66% de la votación (cerca de 13 millones de votos) frente al 48,7% de su rival. Con una diferencia de apenas 250.000 papeletas entre los dos candidatos punteros, el voto en blanco –más de 426.000– se convirtió en el reflejo de un gran grupo de ciudadanos que rechazó la polarización.

La mancha de representar a Alex Saab

Abelardo de la Espriella fue abogado de Alex Saab, empresario colombiano extraditado el pasado mes de mayo desde Venezuela hacia Estados Unidos por investigaciones en las que figura implicado por lavado de dinero, corrupción y enriquecimiento ilícito.

El abogado gestionó asuntos corporativos para Saab en Colombia hace más de una década. La firma De la Espriella Lawyers cimentó su crecimiento económico y profesional a través de la representación de personajes de alto perfil, incluyendo a Saab.

Durante el ejercicio de sus funciones, de la Espriella manifestó haber sugerido a su cliente una aproximación a la DEA y la CIA para negociar beneficios con la justicia de Estados Unidos. El vínculo profesional entre ambos concluyó en 2019, año en que el jurista cesó su participación en la defensa del empresario.

De la Espriella reconoció haber representado legalmente a Saab en Colombia, pero se defiende argumentando que esto fue previo a cualquier señalamiento internacional. Sostiene que el ejercicio legítimo del derecho no lo hace partícipe de los delitos de su cliente, así como también que rompió relaciones con Saab cuando este último se negó a colaborar con agencias federales estadounidenses para entregar a Maduro.

En agosto de 2025, De La Espriella reveló en una entrevista concedida al medio Desigual que sentó a su defendido “a conversar con los gringos” para llegar a un trato y evitar que fuera a la cárcel y entregara al gobierno de Maduro, “pero le mamó gallo a eso y luego le salió la extradición inmediata”.

“Primero los colombianos”

Las directrices del mandatario electo frente a la migración venezolana no son una postura improvisada del cierre de campaña, sino una narrativa de orden que viene estructurando desde el inicio de su carrera por la presidencia. 

Ya desde septiembre de 2025, durante su participación en el espacio #EnOffPodcast, el líder de Defensores de la Patria había advertido que la llegada masiva de extranjeros generaba presiones insostenibles sobre el sistema de salud, los servicios públicos y la seguridad ciudadana de Colombia.

“Colombia es primero para los colombianos y segundo para los colombianos”, enfatizó, recordando que su deber al llegar a la presidencia sería garantizar antes que nada el bienestar de los nacionales.

Ante la creciente incertidumbre de los ciudadanos extranjeros –especialmente venezolanos– que residen legalmente, aportan al sistema de salud y pagan impuestos en el país, de la Espriella ha supeditado la permanencia de esta población al cumplimiento estricto del orden constitucional.

En declaraciones ofrecidas en mayo de este año al medio Acento Colombiano, de la Espriella marcó una línea divisoria entre quienes cumplen las normas y quienes se encuentran al margen de ellas:

“Nosotros somos hombres de leyes, para nosotros lo importante es el estado de derecho y el imperio de la ley. Quien emigre a Colombia respetando la ley será protegido y tendrá todas las garantías; quien viole la ley migratoria será devuelto a su país sin consideración ninguna, punto”.

Bajo una premisa nacionalista, argumentó que los recursos y la atención estatal deben priorizar a la población local antes de gestionar la crisis migratoria vecina.

“Tú no puedes combatir la ilegalidad decidiendo que unas cosas son buenas y otras son malas cuando están por fuera del marco de la ley. Además, en Colombia tenemos muchos problemas como para recibir ilegales aquí que vengan a generarnos más situaciones problemáticas. Primero los colombianos y si nos sobra algo ayudamos a los demás”.

Acusó a Petro de mantener una “narcoalianza” con Maduro

En noviembre de 2025, Abelardo de la Espriella afirmó en una entrevista que el presidente saliente, Gustavo Petro, mantuvo una “narcoalianza” con el gobierno de Nicolás Maduro. El abogado sostuvo que el mandatario colombiano “hizo una alianza con el narcorrégimen de Venezuela para montar una zona franca de narcotráfico en el catatumbo colombiano”, al tiempo que destacó que esta región fronteriza era un punto estratégico para el movimiento de estupefacientes.

En su intervención, calificó a Petro como un “auspiciador del narcotráfico” y aseguró que “ha patrocinado el narcoterrorismo en Colombia y no contento con ello, lo está haciendo también con el narcorrégimen de Venezuela”. Según su planteamiento, medidas como la suspensión de las fumigaciones y el desmantelamiento de los programas de interdicción aérea y marítima formaban parte de una estrategia para favorecer a los socios criminales de ambos gobiernos.

También, en aquel momento, planteó que la estabilidad de Colombia dependía directamente de un cambio de poder en Venezuela. Afirmó que “el mejor plan de desarrollo para Colombia… sería la caída del régimen narcoterrorista y delincuencial de Venezuela”. 

De la Espriella argumentó que el fin de la administración de Maduro permitiría que Venezuela se convirtiera en el principal socio comercial de Colombia, lo que dejaría atrás a su juicio la exportación de cocaína para retomar una relación institucional y económica legítima.

Un aliado para María Corina Machado

La relación de Abelardo de la Espriella con la oposición venezolana incluye un estrecho vínculo de mutuo respaldo con la líder opositora María Corina Machado. En abril de 2026, ambos políticos sostuvieron una reunión virtual de alto nivel con el objetivo de trazar lo que denominaron una “visión conjunta de reconstrucción democrática” para ambas naciones frente a amenazas políticas similares.

Para de la Espriella, la dirigente opositora se convirtió en un referente de resistencia institucional que guio sus propios pasos en el tablero electoral colombiano.

Esta sintonía ideológica y estratégica fue ratificada la misma noche del 21 de junio, inmediatamente después de confirmarse el triunfo del “Tigre” en las urnas. A través de sus redes sociales María Corina Machado felicitó al colombiano dejando en claro las enormes expectativas diplomáticas que la oposición vecina tiene sobre el nuevo gobierno.

“Hoy Colombia ha hablado con fuerza, esperanza y determinación, reafirmando su compromiso con la libertad, la democracia y la paz… Sabemos que tendremos un gran aliado en la transición democrática de Venezuela y que juntos, lograremos la prosperidad y seguridad de nuestra gente”.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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