La líder opositora María Corina Machado dijo este domingo, 28 de junio, que prontó regresará a Venezuela, en especial cuando el país vive una de sus etapas más díficiles por los dos terremotos que asolaron parte de Caracas y el estado La Guaira el pasado miércoles 24 de junio, con una cifra de víctimas de 1.450 personas y más de 12 mil damnificadas.
Lo que adelantó Bloomberg sobre el intento de la Premio Nobel de la Paz de volver al país, lo confirmó la propia Machado en Fox News: «Ha llegado el momento de acompañar a mi pueblo (…) Muy pronto estaré de regreso en Venezuela«, sin dar más detalles sobre cómo será ese retorno.
La agencia detalló que un equipo de seguridad de Machado 2025 estaba listo para llevarla a la isla de Curazo, en el Caribe muy cerca de Venezuela, pero que un primer intento se frustró cuando Estados Unidos le respondió que no podía garantizar su seguridad si decidía volver al territorio nacional.
Pese a ello, Machado está dispuesta a regresar para más allá de solidarizarse por la tragedia que dejó el doble terremoto, ser uno de las canalizadoras de la ayuda.
Aunque destacó que la prioridad es salvar vidas, insistió que retornará al país del que salió de forma clandestina el pasado mes de diciembre. Intentó llegar a tiempo a la ceremonia para recibir el Nobel en Oslo, Noruega, pero aunque se retrasó sí llegó a la nación europea en lo que representó su salida a la escena internacional después de que se le viera en público por última vez el 9 de enero de 2025, en una manifestación en Caracas que al concluir terminó en un episodio confuso de detención por algunos minutos.
El diario estadounidense The New York Times aseguró que tras consultar a dos funcionarios de la administración de Donald Trump, ambos respondieron que el deseo de Machado en este momento era «inoportuno». Es un nuevo episodio entre la distante relación de la Casa Blanca con Machado después de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero.
María Corina Machado intenta regresar a Venezuela en medio de la tragedia, asegura Bloomberg
La relación tirante entre Machado y EEUU
Tras la incursión militar estadounidense y la extracción de la pareja que gobernaba Venezuela, el mismo día de su detención Trump dijo que la líder opositora no tenía el respaldo para tomar el poder, una decisión sorpresiva en la que apoyó que a Venezuela la administrase el chavismo, los mismos funcionarios a los que en su primer gobierno combatió ferozmente y contra quienes lanzó sanciones individuales en muchos casos.
Aunque el magnate republicano la recibió en dos oportunidades en la Casa Blanca, de conversaciones con el secretario de Estado, Marco Rubio, el gobierno estadounidense ha insistido en que su regreso representaría riesgos para su seguridad, pese al deseo de la líder opositora de volver al menos desde el mes de marzo pasado.
Lo contrario ocurre con la gestión de Rodríguez, con la que Trump se entiende perfectamente en una constante comunicación que ha incluido después de los terremotos una llamada conjunta con el presidente y el secretario de Estado estadounidense, así como el envío de un importante contigente de militares, equipamiento militar y un mayor general del Cuerpo de Marines con quienes coordinan las labores de rescate de las víctimas de los dos terremotos del 24 de junio.
En paralelo a las labores oficiales, Machado activó la red político-electoral con la que la oposición ganó las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 para canalizar la ayuda a las personas afectadas por los terremotos.
Ella mismo pidió sumarse a la red 600K, los comanditos y los nodos, para recoger los insumos de ayuda humanitaria, organizar los esfuerzos voluntarios de prestar asistencia y socorro a las miles de víctimas de la catástrofe.
Uno de los últimos capítulos del desencuentro entre Machado y EEUU se dio cuando el país norteamericano le dio la tarea de diaologar con el chavismo para iniciar una fase exploratoria de transición democrática a la presidente de la Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera, quien después de casi ocho años de exilio volvió a Caracas donde se reunió con Jorge Rodríguez con el que acordó instalar una mesa técnica para la renovación de las autoridades electorales y una serie de exigencias de garantías democráticas.
Esto pese a que la líder opositora y la Plataforma Unitaria Democrática se reunieron en mayo pasado en Panamá, donde aprobaron un manifiesto que le delegaba a Machado el acercamiento con los administradores del poder en el país para avanzar en la tercera fase del plan de Estados Unidos para Venezuela: estabilización, recuperación y transición.
En este momento, esos esfuerzos entre Figuera y el chavismo están detenidos por la emergencia que dejaron los terremotos, sin una fecha para retomar la agenda de temas ni plazos que se conozcan públicamente sobre cuándo se renovaría el Consejo Nacional Electoral.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973