Caracas.- Para una familia en el estado Bolívar las horas de angustia concluyeron con una lamentable noticia luego de la recuperación de los cadáveres de Lino Ríos Vallejo y Rubicela Ríos, de 73 y 75 años respectivamente, quienes permanecieron tres días entre los escombros del edificio residencial Macuto, al lado del restaurante Brisas del Mar, en La Guaira.
Los cuerpos fueron extraídos al final de la tarde del domingo, 28 de junio, por los propios vecinos y sobrevivientes de la zona y con una maquinaria prestada. La ayuda estatal tardó en llegar, dijo Katiuska Salinas, sobrina de los fallecidos.
Antes del hallazgo, los familiares mantenian una pequeña esperanza, toda vez que el hijo de los fallecidos reveló que esuchó golpes y raspones entre el amasijo de concreto.
“Nosotros como familia estamos destrozados. Pero no somos los únicos. Entonces, abracémonos y apoyémonos”, declaró Salinas a El Pitazo.
Familiares piden maquinarias
En varios de los edificios desplomados no hay maquinarias para levantar los escombros más pesados, lo que complica acceder a lugares donde podría haber sobrevivientes.
Tal es el caso de la joven Paola Lairet, quien publicó un video en redes sociales en el que solicita ayuda urgente en el edificio residencial Caribe para sacar a su madre. Aunque han transcurrido cinco días de la tragedia, no pierde las esperanzas de hallarla con vida.
“Ella está ahí en el piso 2, enterrada bajo los escombros. Y necesito que llegue aquí alguna maquinaria pesada para no solamente salvar la vida de ella sino la de muchas familias que están ahí. Se necesitan más personas, más rescatistas”, dijo la joven.
Entretanto, Mirella Salazar, una habitante de Puerto Ordaz, contó a El Pitazo que cinco miembros de su familia están damnificados luego de que colapsara el edificio Santa Rita, en Caracas. Salazar detalló que en medio de los potentes terremotos, algunos de sus parientes corrieron por las escaleras mientras las paredes y escalones se rompían en pedazos. Otros quedaron entre los escombros y fueron sacados por rescatistas.
“Para nosotros es doloroso y lamentable. Mi familia sobrevivió, pero nosotros igual sentimos el dolor de toda la gente que murió. Esto es muy duro”, señaló Salazar.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973