Caracas.– Mientras la banca venezolana se prepara para comenzar a vender dólares en efectivo, los venezolanos deben pagar tasas superiores a los 800 bolívares si desean adquirir la divisa norteamericana en físico, que desde hace varias semanas comenzaba a escasear en las calles del país. En zonas como La Guaira, una de las más afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio, la tasa asciende hasta los 1.000 bolívares, según reportes de algunos residentes de la entidad costera.
Algunos caraqueños consultados por El Pitazo aseguran que en las calles de la capital el precio de la divisa varía si la operación es de compra o venta. “Si tú vas a vender en sitios como el Metro te quieren pagar 730-750 bolívares, pero si tú quieres comprar, te venden a tasas por encima del Binance, 10 o 20 más”, dijo un ciudadano. Estos montos contrastan con la tasa oficial, que este miércoles, 8 de julio, cerró en 700,22 bolívares por dólar y 798,29 bolívares por euro, registrando un incremento considerable buscando cerrar la brecha cambiaria.
En lo que va de julio, el tipo de cambio oficial ha registrado un incremento total de 66,86 bolívares, lo que representa un aumento del 10,55 % en apenas ocho días, tomando como base el cierre de junio de 633,36 bolívares. Por su parte, la tasa del USDT ronda este miércoles entre los 810 bolívares.
Banca venderá dólares en efectivo
El economista Asdrúbal Oliveros informó que ya ingresaron al país las primeras remesas de dólares en efectivo, las cuales estarán disponibles inicialmente en un grupo limitado de bancos con red de corresponsalía internacional. Se espera que el resto de las entidades bancarias se incorporen en los próximos días para asegurar que el sistema tenga capacidad de vender divisas físicas a los usuarios.
Oliveros detalló que la asignación total de divisas para julio se mantendría alrededor de los 1.800 millones de dólares, una cifra similar a la de junio, con una liquidación destinada tanto a personas jurídicas como naturales, aunque el énfasis inicial estará en el sector empresarial.
“Esto de los dólares en efectivo lo que hace es facilitar las transacciones, pero no cambia la tendencia del tipo de cambio para nada”, señaló a El Pitazo el economista José Guerra. El experto explicó que la medida permite el acceso a dólares para quienes reciben asignaciones del Banco Central de Venezuela, permitiéndoles retirar el dinero físicamente. “Sencillamente facilita las transacciones, le da efectivo a las personas que antes no lo tenían, pero eso no tiene ningún impacto macroeconómico relevante”, apuntó José Guerra.
Racionamiento y falta de equilibrio
A pesar de la entrada de efectivo, el mercado sigue enfrentando distorsiones de fondo. “El problema está en que hay racionamiento en el mercado, porque los dólares son escasos relativamente a los bolívares existentes”, señaló José Guerra. Para el especialista, si el tipo de cambio fijado por el ente emisor no es el de equilibrio, la demanda terminará desbordando la oferta oficial. “Si el tipo de cambio no es el de equilibrio, te van a arrancar los dólares”, advirtió José Guerra.
Esta presión se intensifica debido a la emergencia nacional. Guerra considera que los dólares que ingresen al mercado se destinarán primordialmente a la reconstrucción tras los terremotos y al gasto fiscal, restando fuerza a las intervenciones cambiarias.
“El mercado va a quedar algo desabastecido, y, al quedar algo desabastecido, claramente sigue la presión cambiaria”, apuntó José Guerra. En consecuencia, la capacidad del Banco Central para influir en el mercado paralelo, donde el dólar se ha mantenido con brechas de hasta el 23 %, es cada vez menor.
La tendencia alcista es vista por los expertos como una “devaluación agresiva”. Durante el mes de junio, el precio del dólar aumentó un 14,24 %, un nivel inflacionario que impacta directamente las condiciones de vida de la población. De mantenerse este ritmo, el economista proyecta que el tipo de cambio podría cerrar diciembre de 2026 en 1.600 bolívares por dólar, advirtió el experto
La falta de transparencia agrava la incertidumbre. “No hay explicación sobre lo que está haciendo el Banco Central. Todo es un secreto”, señaló José Guerra. El economista sostiene que la estabilidad real de la moneda solo vendrá de un esquema de política económica creíble y de acuerdos con organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para aportar recursos para la reconstrucción.
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