Madrid amanece la mañana de este sábado completamente marrón y con cenizas cayendo del cielo. Unas 88.500 personas se han visto obligadas a evacuar sus hogares debido a los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, en España, según ha confirmado el Ministerio de Interior. La magnitud de la emergencia ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de extinción y protección civil, con la coordinación de administraciones autonómicas y del Gobierno central.
En la Comunidad de Madrid, la emergencia afecta a 50.620 personas, con 29.488 evacuados y 21.132 confinados. En la provincia de Ávila, unas 30.000 personas han sido desalojadas y otras 8.000 permanecen confinadas, principalmente en localidades del Valle del Tiétar y municipios próximos al frente del incendio
La magnitud de la catástrofe ha obligado a declarar la situación de interés nacional y a unificar la dirección de las operaciones bajo la Unidad Militar de Emergencias (UME), que coordina el trabajo de bomberos forestales, Guardia Civil, Protección Civil, agentes medioambientales y efectivos de distintas comunidades autónomas. Además, la Unión Europea ha activado su Mecanismo de Protección Civil y ha enviado cuatro aeronaves para reforzar las labores de extinción.

Los incendios han consumido ya unas 45.000 hectáreas entre ambas comunidades. El fuego en Ávila supera las 21.000 hectáreas, mientras que en la Comunidad de Madrid la superficie afectada rebasa las 24.000 hectáreas, conformando un perímetro conjunto de más de 200 kilómetros.
Los expertos califican ambos incendios como “fuegos extremos”, con una intensidad tan elevada que pueden generar su propia meteorología y quedar temporalmente fuera de la capacidad de extinción de los medios terrestres y aéreos.
Las autoridades mantienen evacuados numerosos municipios madrileños, entre ellos Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Navalagamella, Valdemaqueda, Aldea del Fresno, Zarzalejo, Las Rozas de Puerto Real, Cadalso de los Vidrios y Cenicientos. También continúan confinadas localidades como San Martín de Valdeiglesias, Villa del Prado y Pelayos de la Presa debido a la elevada concentración de humo y al riesgo de que cambie la dirección del viento.
En Ávila, los desalojos afectan a municipios como Sotillo de la Adrada, La Adrada, Piedralaves, Casavieja, Burgohondo, Hoyo de Pinares y Villanueva de Ávila, mientras que Cebreros, Navaluenga y El Tiemblo permanecen confinados.
Aunque durante la madrugada las condiciones meteorológicas permitieron contener parcialmente algunos frentes gracias al descenso de las temperaturas y al aumento de la humedad, los servicios de emergencia advierten de que el viento continúa siendo el principal factor de riesgo y podría reactivar el avance de las llamas en cualquier momento. El objetivo prioritario sigue siendo evitar que los incendios de Madrid y Ávila lleguen a unirse, lo que incrementaría considerablemente su capacidad destructiva.
Mientras continúan las labores de extinción, la Guardia Civil mantiene abierta una investigación sobre el origen de algunos de los incendios.
En el caso de Ávila, una persona ha sido detenida y otra permanece investigada por una presunta imprudencia grave relacionada con el uso de maquinaria en una zona donde estaba prohibida esta actividad debido al elevado riesgo de incendio
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973