La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, reveló este martes que ha tenido que dejar el piso donde vivía desde hace más de 15 años, al no poder costear el alquiler y los gastos de sus dos hijos con un solo salario. La situación la obligó a mudarse a compartir vivienda con un familiar, tras separarse hace cuatro años de su expareja, padre de sus hijos.
El drama de los alquileres en España
"Me costaba llegar a fin de mes y, por tanto, lo he tenido que dejar",
confesó Colau, quien actualmente preside la fundación Sentit Comú con un sueldo de 3.000 euros mensuales. Según explicó, el mercado inmobiliario español suele asumir que dos personas con ingresos pueden mantener una vivienda, pero al separarse, "ya no puedes". Un problema que, según denunció, afecta especialmente a las mujeres.
El caso de Maricarmen Abascal y las protestas
Las declaraciones de Colau llegan en un contexto de creciente tensión por la crisis habitacional en España, agravada por el reciente desalojo de Maricarmen Abascal, una anciana de 87 años que vivía desde hacía siete décadas en un apartamento de Madrid con un alquiler de renta antigua. El caso generó protestas en la capital bajo el lema *"Ni una Maricarmen más. Señalemos a los responsables"*, con una acampada en la Puerta del Sol. El Sindicato de Inquilinas exigió al Gobierno el *Decreto Maricarmen*, que incluye medidas para:
- Evitar desahucios
- Prorrogar contratos
- Establecer su renovación automática para convertirlos en indefinidos
El Consejo de Ministros aprobó este martes dos decretos relacionados con el tema.
Cifras alarmantes
En el primer trimestre de 2026, España registró 4.005 lanzamientos judiciales, una media de 45 desahucios diarios. De estos, 2.600 casos se debieron al impago del alquiler. Además, aproximadamente 180.000 viviendas están en manos de *megatenedores*, en su mayoría grupos inmobiliarios, lo que agrava la especulación en el mercado.