Irán eleva el tono y amenaza con una respuesta masiva ante cualquier ataque
El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), Hossein Mohebi, declaró este miércoles que la República Islámica ha alcanzado una capacidad de reacción desproporcionada frente a agresiones enemigas.
"Hemos llegado a un punto en el que si el enemigo golpea 2 o 3 de nuestros objetivos, responderemos de manera contundente contra 20 de los suyos", advirtió el vocero, según reportes de la prensa local.
Fuerzas iraníes en máxima alerta
El alto mando militar aseguró que sus tropas están "completamente preparadas" para hacer frente a cualquier amenaza. Mohebi recordó que, aunque la guerra impuesta contra "una de las mayores potencias aparentes del mundo" terminó formalmente en algunos períodos, su esencia persiste.
Este conflicto, afirmó, ha causado por primera vez "daños estratégicos directamente a Estados Unidos, afectando su seguridad y los equilibrios económicos del país".
Condiciones para la desescalada
El portavoz del CGRI enumeró los requisitos que Teherán considera indispensables para poner fin a la actual escalada:
- Cese completo de la guerra y renuncia del enemigo a nuevas amenazas.
- Retiro obligatorio del Ejército israelí del Líbano.
- Fin del bloqueo contra Yemen.
- Liberación de 24.000 millones de dólares en activos iraníes congelados.
- Abstención de cualquier interferencia en el programa nuclear y misilístico de la República Islámica.
Estas exigencias son presentadas como condiciones innegociables para cualquier proceso de desescalada.
Escalada de ataques entre Washington y Teherán
Desde finales de febrero, tras la agresión conjunta de Estados Unidos y Tel Aviv contra Irán, las fuerzas estadounidenses e iraníes mantienen un intercambio de golpes con breves pausas. Cada nueva ofensiva de EE.UU. recibe una respuesta inmediata de Teherán, que ha atacado instalaciones militares utilizadas por el país norteamericano en Oriente Medio.
Este martes, el CGRI informó que lanzó "potentes misiles balísticos" contra dos destructores de la Armada de EE.UU. y una base aérea en Jordania empleada por fuerzas de Washington, en represalia por las acciones estadounidenses contra petroleros y otras embarcaciones iraníes.