Un niño acudió a urgencias por una extraña mancha rojiza y marrón de 15 centímetros en el lado derecho del abdomen, formada por líneas entrelazadas similares a una red, de acuerdo con BMJ Journals. La lesión tenía aproximadamente una semana, no causaba dolor ni picor, pero se había oscurecido y no mejoraba.
Primeras sospechas
En un principio, los médicos pensaron que la mancha podía deberse a un golpe recibido mientras el niño jugaba. Sin embargo, las pruebas no arrojaron nada preocupante y una examinación no detectó lesiones internas.
El regreso al hospital
Varias semanas después, el menor volvió al hospital porque la erupción cutánea empeoró, se volvió más dolorosa y una zona de la piel comenzó a deteriorarse. Fue entonces cuando, tras hacerle preguntas más específicas, los médicos descubrieron la verdadera causa: estudiaba en casa y apoyaba el portátil directamente sobre el abdomen hasta ocho horas al día, a menudo mientras se cargaba.
¿Qué le ocurrió?
La exposición prolongada al calor del aparato le provocó eritema ab igne, conocido como 'síndrome de la piel tostada'. No se trata de una quemadura convencional, sino de una alteración causada por la exposición repetida a un calor moderado que, precisamente, puede manifestarse como manchas rojizas o marrones con forma de red.
La piel generalmente se recupera al retirar la fuente de calor, aunque una exposición prolongada puede dejar pigmentación permanente y, en casos de larga evolución, desencadenar una formación maligna.
Recomendación médica
- Los médicos le recomendaron evitar que el portátil entrara en contacto directo con su cuerpo.
- Meses después, su padre confirmó que la lesión había desaparecido por completo.
Advertencia de los autores
Los autores del informe advierten que el creciente uso de dispositivos electrónicos, especialmente durante la educación en casa, se ha convertido en una causa poco reconocida de este trastorno entre los menores.