La primera unidad generadora de 25 MW de una central termosolar entró en funcionamiento el pasado viernes en China, marcando un hito al situarse a una altitud promedio de 4.300 metros. Con esto, se convierte en la planta de su tipo conectada a la red eléctrica más alta del planeta, según reportes de medios locales.
Ubicación y capacidad
El proyecto, ubicado en el condado de Gar, dentro de la prefectura de Ngari, es una iniciativa de cero emisiones con una capacidad total instalada de 150 MW. Esta incluye una instalación fotovoltaica de 100 MW y una planta solar térmica de 50 MW.
Innovación y tecnología
El sistema destaca por su capacidad de almacenar energía durante varias horas, permitiendo la generación de electricidad incluso después de la puesta del sol. La planta emplea tecnología de colectores parabólicos con aceite térmico como fluido para la transferencia de calor. Además, cuenta con:
- Un campo de espejos que abarca 242.000 metros cuadrados.
- Un mecanismo de almacenamiento energético mediante sales fundidas, con autonomía de seis horas, lo que facilita la producción de energía durante la noche.
Impacto ambiental y social
Una vez en pleno funcionamiento, se estima que generará alrededor de 270 millones de kWh de electricidad al año.
Esto contribuirá a reducir las emisiones de dióxido de carbono en aproximadamente 168.200 toneladas anuales. Durante su construcción, el proyecto ha creado oportunidades laborales para más de 500 agricultores y pastores de la zona.