China marcó un hito en la generación energética al poner en funcionamiento la primera unidad de su central de carbón ultrasupercrítica ubicada a mayor altitud del país. Este logro, alcanzado este jueves, demuestra que la tecnología avanzada puede operar en condiciones extremas de altura, según reportes de medios locales.
Innovación en eficiencia energética
La tecnología ultrasupercrítica emplea vapor a temperaturas superiores a 580 °C y presiones mayores a 24 megapascales, lo que optimiza la producción eléctrica. Este sistema permite generar más energía con menos carbón, mejorando la eficiencia, reduciendo el consumo de combustible y disminuyendo las emisiones contaminantes.
Ubicación y capacidad de la planta
La central se encuentra en Golmud, provincia de Qinghai, en el noroeste de China, a unos 2.850 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con dos unidades generadoras de 660 megavatios cada una, equipadas con sistemas de refrigeración indirecta por aire. Su diseño garantiza un suministro eléctrico estable, compensando las variaciones en la generación de energías renovables.
Una vez en plena operación, la planta producirá anualmente 6.000 millones de kilovatios hora, suficiente para abastecer a 6,6 millones de personas.
Desafíos técnicos superados
Construir una central de carbón a esta altitud implicó superar obstáculos como el aire enrarecido, el bajo contenido de oxígeno y la reducida presión atmosférica, que dificultan la combustión eficiente. Además, el alto contenido alcalino del carbón podía generar escoria y acumulación de cenizas.
Para resolverlo, el proyecto implementó:
- Tecnologías de ignición asistida por oxígeno
- Técnicas para mantener una combustión estable incluso con cargas operativas ultrabajas
- Un sistema de caldera diseñado para quemar carbón con alto contenido alcalino y ajustar la potencia según la demanda eléctrica.