El Gobierno chino salió al paso este miércoles de las recientes críticas que lo acusan de estar "quitando la escalera" al desarrollo de las naciones del Sur Global, y defendió su modelo de cooperación internacional como un verdadero motor para el crecimiento compartido.
Rechazo categórico a las acusaciones
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, se pronunció en su habitual rueda de prensa ante los señalamientos provenientes de Estados Unidos, que sugieren que Pekín estaría limitando el acceso tecnológico a otras economías emergentes.
"China nunca retira la escalera del desarrollo de ningún país, sino que se dedica a construir escaleras", enfatizó la vocera.
Mao Ning subrayó que la postura de Pekín es precisamente la contraria: en lugar de obstaculizar, lo que hace es tender puentes y facilitar herramientas para que otros pueblos puedan avanzar por sí mismos.
Cooperación con costo-beneficio y transferencia de conocimiento
La diplomática destacó que China pone a disposición de los países del Sur Global:
- Equipos industriales y productos tecnológicos con una excelente relación costo-rendimiento.
- Asesoría técnica y experiencias acumuladas que ayudan a reducir los gastos en los procesos de industrialización.
- Espacios de intercambio que fortalecen las capacidades locales sin condiciones lesivas.
Como ejemplos concretos de esta política, mencionó la Iniciativa de la Franja y la Ruta, una plataforma logística e industrial que abre las puertas a mercados tan diversos como Egipto, Europa, África y Oriente Medio, facilitando el comercio y la transferencia tecnológica.
Apuesta por el desarrollo conjunto
Con estas declaraciones, China reafirma su compromiso con el crecimiento colectivo del Sur Global, desmintiendo cualquier intención de generar dependencia o frenar el progreso ajeno. La respuesta de Pekín busca dejar claro que su visión es la de un desarrollo inclusivo, donde las "escaleras" se ponen al alcance de todos, no se retiran.