La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) tuvo una participación decisiva en los eventos que desencadenaron la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968 en México, según revelaciones del periódico *La Jornada* al cumplirse 58 años de dicho suceso, uno de los más oscuros en la historia política y social del país.
El contexto de la protesta y la represión
Los jóvenes mexicanos, que exigían autonomía universitaria, acceso a la educación y mayor democracia, se convirtieron en blanco de la violencia estatal. Durante una masiva manifestación en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, el Ejército abrió fuego contra los manifestantes, dejando un saldo de cientos de muertos y heridos.
La influencia de la CIA en el conflicto
De acuerdo con el medio, la CIA implementó al menos cinco proyectos durante las décadas de 1950 y 1960 con el fin de:
- Controlar a los líderes estudiantiles en las universidades mexicanas
- Infiltrarse e influir en el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México desde 1939 hasta el año 2000
Investigadores consultados por *La Jornada* señalan que, en el mejor de los casos, la agencia contribuyó a la polarización del movimiento estudiantil, y en el peor, participó directamente en la planificación de la represión violenta.
Capacitación de agentes y guerra sucia
Además, la CIA entrenó a Miguel Nazar Haro, figura clave de la Dirección Federal de Seguridad, conocido por su participación en secuestros, torturas, homicidios y desapariciones de opositores políticos.
Documentos y secretos aún ocultos
La información proviene de archivos oficiales analizados por el *National Security Archive*, un centro de investigación con sede en Washington. Pese al tiempo transcurrido, la CIA sigue sin revelar la totalidad de sus actividades en México durante esa época, manteniendo censurados documentos que podrían arrojar más luz sobre su involucramiento.