El Ministerio de Exteriores de Corea del Sur anunció este jueves la decisión de llamar a consulta a su embajador en Ucrania, en medio del escándalo generado por la divulgación del traslado de dos prisioneros de guerra norcoreanos a Seúl. La medida busca resolver los tensos lazos diplomáticos entre ambos países de manera pacífica, según se detalló en un comunicado oficial publicado en la página web de la Cancillería surcoreana.
"El Gobierno ha decidido convocar al embajador en Ucrania para que regrese al país. Confiamos en que los asuntos pendientes entre ambas naciones se solventen de forma cordial y seguiremos dialogando con Ucrania para alcanzarlo", señalaron las autoridades.
Ucranianos rompen el silencio: el conflicto por la confidencialidad
El pasado martes, la agencia Yonhap reveló que Ucrania había presentado disculpas a Corea del Sur por hacer público el envío de los dos prisioneros norcoreanos. No obstante, Seúl manifestó su insatisfacción con las explicaciones ofrecidas por Kiev. El ministro de Relaciones Exteriores surcoreano, Cho Hyun, aclaró que, desde un principio, existió un acuerdo para mantener el tema en reserva, y que fue Ucrania quien inicialmente solicitó que no se difundiera la información.
Zelenski revela el traslado en la ONU
El pasado 23 de septiembre, durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, desveló que dos prisioneros de guerra norcoreanos habían sido enviados a Corea del Sur.
"No es fácil capturar con vida a estos hombres. Uno de ellos, al percatarse de que sería hecho prisionero, intentó suicidarse y quedó atónito al comprobar que el destino no se lo permitió. Así es como se educa a la gente en Corea del Norte", afirmó Zelenski.
Reacción de Seúl: indignación y exigencias
El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, mostró su profunda molestia hacia Ucrania por haber revelado el traslado, lo que, según su versión, violaba un pacto de confidencialidad preestablecido. Lee criticó la búsqueda de popularidad mediante propaganda y defendió la decisión de mantener en secreto el envío de los prisioneros, argumentando que se trataba de un "tema extremadamente delicado que incide directamente en la diplomacia, la seguridad y la estabilidad de la península coreana".
Sin embargo, Ucrania desmintió la existencia de tal acuerdo. Serguéi Litvin, asesor de la Oficina presidencial ucraniana, declaró:
"Ese acuerdo no existía, eso no es cierto. Sería incorrecto ocultar el destino de los prisioneros".
A finales de septiembre, la presidencia de Corea del Sur exigió a Kiev una explicación formal y una disculpa pública por el incidente.