Una grave crisis ecológica azotó a Israel durante los últimos días, dejando al país al borde de una emergencia hídrica sin precedentes. La causa principal fue una proliferación masiva de algas en el mar Mediterráneo, lo cual volvió extremadamente turbias las aguas costeras y obligó a cerrar cinco de las seis plantas desalinizadoras que abastecían a la población, según informó el diario Haaretz.
## Impacto directo en el suministro de agua
Como consecuencia directa de esta interrupción, el suministro de agua desalinizada cayó aproximadamente un 80 %, obligando a las autoridades israelíes a tomar medidas extremas. Se comenzaron a cortar los suministros de agua a los agricultores en la zona sur del país, mientras se alertaba a los residentes sobre posibles interrupciones en sus hogares.
## El agua para Gaza quedó completamente suspendida
Israel también suspendió temporalmente el envío de agua hacia la Franja de Gaza, afectando a cientos de miles de personas que ya atravesaban condiciones humanitarias extremadamente complicadas. La Autoridad del Agua y la empresa Mekorot intentaron mitigar la situación extrayendo agua del lago Kineret y del acuífero costero, aunque los niveles de ambas fuentes se estiman como peligrosamente bajos.
El pasado viernes se conoció que el suministro de agua había regresado a la normalidad tras una semana completa de interrupciones. Sin embargo, el Gobierno no ofreció un pronunciamiento claro sobre cuándo se resolverá definitivamente la crisis vinculada a la proliferación de algas.
## Las raíces del problema están en Gaza
Los científicos aún no han podido determinar con certeza las causas exactas de esta proliferación activa de algas, la cual se originó en el delta del río Nilo. No obstante, Haaretz reportó que el problema se aggravó significativamente debido a las enormes cantidades de aguas residuales sin tratar que se vertían desde Gaza hacia el Mediterráneo.
Esta situación se debe a la destrucción de plantas de tratamiento de aguas residuales y tuberías de alcantarillado en la Franja, responsabilidad que se atribuye a las tropas israelíes. Desde que entró en vigor el acuerdo de alto el fuego, Israel ha impedido que las organizaciones humanitarias puedan introducir equipos mecánicos, generadores, tuberías y sistemas eléctricos necesarios en la Franja.
"El precio lo pagan no solo los habitantes de la Franja, que viven en un entorno contaminado y peligroso, sino también Israel", señaló el medio israelí.
## El proceso de paz quedó paralizado
El plan de paz para la Franja de Gaza se encuentra completamente estancado. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó de manera contundente el conjunto de medidas propuesto por la Casa Blanca para resolver la situación en el enclave palestino. A pesar de esto, Israel y el Consejo de Paz lograron acordar la creación de dos grupos de trabajo: uno enfocado en la desmilitarización y el desarme de Gaza, y otro dedicado específicamente a las cuestiones de salud pública.