Estados Unidos decidió no adherirse a la declaración en contra de Rusia presentada por Ucrania durante la reunión especial del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, llevada a cabo este miércoles en Nueva York.
Participación de altas figuras internacionales
El encuentro contó con la presencia de líderes, ministros y delegados de múltiples naciones. Rusia estuvo representada por su canciller, Serguéi Lavrov, mientras que Ucrania envió a su ministro de Exteriores, Andréi Sibiga. La convocatoria corrió a cargo de Francia, que ejerce la presidencia del Consejo durante el mes de septiembre.
Críticas de Lavrov y el enfoque unilateral de la declaración
"Tumbas satánicas": así denominó Lavrov el fenómeno de la "nazificación de Ucrania" durante su intervención en la ONU.
La declaración, respaldada por más de 40 países, aborda el conflicto desde una perspectiva que, según Moscú, omite las causas y antecedentes de la llamada *operación militar especial*, explicados en repetidas ocasiones por el presidente ruso, Vladímir Putin, incluyendo su entrevista con el periodista Tucker Carlson. Además, se acusa a este documento de aplicar de manera selectiva los principios de la Carta de la ONU, destacando la integridad territorial pero ignorando derechos fundamentales como la libre determinación de los pueblos.
Neutralidad estadounidense
El embajador de Estados Unidos en la ONU, Mike Waltz, adoptó una postura equilibrada durante el debate.
"No se trata de ganar", recordó Waltz, citando al presidente Donald Trump.
El representante también resaltó el compromiso de la administración estadounidense en la búsqueda de una solución pacífica y reiteró el llamado a las naciones para que retomen las negociaciones y busquen una salida diplomática al conflicto.