El gobierno de Estados Unidos ejecutó la detención de 2.100 personas en el estado de Nueva York a lo largo de un despliegue migratorio de 30 días denominado "Operación Manzana Podrida", según anunció este martes el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin.
Durante una rueda de prensa acompañado por altos mandos de la agencia, Mullin sostuvo que el operativo federal se concentró en la ciudad de Nueva York, las zonas de Long Island y el valle del Hudson, con el objetivo de retirar de la vía pública a individuos calificados por la administración como "criminales" e integrantes de estructuras delictivas.
"La Operación Manzana Podrida ha sacado a 2.100 criminales de las calles que eran lo peor de lo peor, incluyendo miembros de pandillas, violadores, asesinos y depredadores infantiles", afirmó el titular del DHS respecto al alcance de las intervenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Sin embargo, el funcionario federal precisó que las directivas del Ejecutivo abarcan un espectro más amplio, confirmando que las fuerzas federales procesarán y deportarán a cualquier persona que permanezca en territorio estadounidense sin estatus legal regular, con independencia de si cuenta o no con condenas penales previas.
El pronunciamiento incluyó duras críticas dirigidas a la gobernadora del estado, la demócrata Kathy Hochul, y al alcalde de la capital neoyorquina, Zohran Mamdani.
Mullin cuestionó las regulaciones locales de ciudad santuario y la reciente legislación estatal "Policías locales, delitos locales", normativas que restringen la cooperación entre los cuerpos policiales regionales y los agentes federales bajo el marco del programa 287(g) en causas civiles de extranjería.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por el DHS, los límites a la cooperación policial habrían derivado en la liberación carcelaria local de aproximadamente 13.000 individuos requeridos por órdenes de detención federales, grupo del cual la agencia asegura haber localizado e interceptado a los 2.100 detenidos reportados.
"Como rechazan trabajar con nosotros en el programa 287(g), vamos a enviar a tanta gente como sea posible para restaurar la ley y el orden. El presidente Trump lo ha dejado claro: él ama a Nueva York", declaró Mullin al ratificar el incremento de efectivos federales en la jurisdicción.
En relación con el desarrollo de la campaña hacia las elecciones de medio mandato, el secretario descartó que el personal de vigilancia migratoria despliegue patrullajes en las inmediaciones de los centros de votación, salvo ante amenazas específicas o el cumplimiento de mandatos judiciales explícitos.
Asimismo, el DHS anticipó que para finales del mes de noviembre la totalidad de los agentes desplegados en labores de campo contarán con cámaras corporales para el registro de sus intervenciones operativas.