El general de brigada Reza Talaei-Nik, portavoz del Ministerio de Defensa de Irán, reveló este sábado que las instalaciones subterráneas de las Fuerzas Armadas iraníes fueron un factor decisivo para neutralizar la reciente agresión de Estados Unidos. Según el funcionario, este recurso estratégico marcó una diferencia clave frente a cómo el país enfrentó en el pasado los ataques estadounidenses.
Las metas fallidas de Washington
El enemigo buscaba derrocar a la República Islámica, fragmentar a Irán, debilitar su programa nuclear pacífico, su poder misilístico, su influencia regional y sus capacidades navales, así como contener la Revolución Islámica.
El militar precisó en un comunicado difundido por medios locales que, pese a los daños y costos generados por el conflicto, Teherán logró evitar que su adversario alcanzara estos objetivos estratégicos. Por el contrario, Irán infligió pérdidas significativas a su oponente.
La ventaja de las infraestructuras ocultas
Talaei-Nik explicó que, en los últimos años, Irán ha transferido parte de sus capacidades estratégicas a entornos seguros y bases subterráneas. Esto habría alterado los cálculos de Estados Unidos sobre las capacidades defensivas y de producción de armamento del país, contribuyendo al fracaso de la ofensiva actual.
Trump y su estrategia de bombardeos
Mientras tanto, el diario *The Wall Street Journal* reportó el viernes que el entonces presidente de EE.UU., Donald Trump, planeaba intensificar los bombardeos contra Irán tras las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Además, el mandatario habría rechazado la posibilidad de un alto el fuego entre ambas naciones.