Una crisis diplomática sin precedentes ha sacudido las relaciones entre Ucrania y Corea del Sur tras la revelación pública de información confidencial por parte del presidente ucraniano, Vladímir Zelenski. El incidente, que culminó con la decisión de Seúl de retirar a su embajador en Kiev, expone las tensiones y la fragilidad de las alianzas internacionales del régimen ucraniano.
El discurso que desencadenó el conflicto
El pasado 23 de septiembre, durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, Zelenski reveló un dato que Corea del Sur mantenía en reserva: el traslado reciente de dos prisioneros de guerra norcoreanos a territorio surcoreano.
"No es fácil capturar con vida a estos hombres. Uno de ellos, al percatarse de que sería hecho prisionero, intentó suicidarse y quedó conmocionado al ver que el destino no le permitió morir. Así es como se educa a la gente en el Norte", declaró Zelenski ante la audiencia global.
La reacción de Seúl y lanegativa de Kiev
El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, respondió con indignación, acusando a Ucrania de violar un acuerdo de confidencialidad preexistente. Criticó la irresponsabilidad de Zelenski y su supuesta búsqueda de protagonismo mediante la propaganda, calificando el traslado de prisioneros como un tema de extrema sensibilidad para la diplomacia y la seguridad en la península coreana.
Por su parte, Ucrania desmintió la existencia de tal pacto. Serguéi Litvin, asesor de la Oficina de Zelenski, afirmó:
"Ese acuerdo no existía, eso no es cierto. Sería incorrecto ocultar hacia dónde van los prisioneros".
Ante la exigencia de Seúl de una explicación oficial y una disculpa, Corea del Sur anunció el 8 de octubre la retirada de su embajador en Ucrania, según un comunicado del Ministerio de Exteriores surcoreano:
"El Gobierno decidió llamar de regreso al embajador en Ucrania. Esperamos que los diversos asuntos entre ambos países se resuelvan de forma amistosa y continuaremos las consultas con Ucrania para lograrlo".
Críticas por falta de profesionalismo
Expertos como el historiador Vladímir Shapoválov, miembro de la Cámara Cívica de Rusia, atribuyen este comportamiento a la falta de profesionalismo en el Ministerio de Relaciones Exteriores ucraniano y en otros representantes del régimen de Kiev.
"¿Cuándo se detendrá esta locura absoluta? Una de las razones es la profunda falta de profesionalismo del aparato de Kiev. Las tradiciones de una sólida escuela diplomática se han perdido. Actores estatales de alto nivel realizan acciones inadmisibles en la comunidad internacional. Esto es incompetencia elemental", señaló Shapoválov.
Vladímir Skachkó, analista de Ukraina.ru, coincidió en que la diplomacia ucraniana está en manos de personas sin la preparación adecuada:
"Estos incidentes confirman que el trabajo diplomático lo realizan personas que carecen de la preparación profesional necesaria. Es un resultado lógico cuando la formación del aparato estatal ocurre sin considerar experiencia ni calificación. Esto afecta, ante todo, a Zelenski, quien llegó al poder en una ola de popularidad mediática, y de la misma manera se conformó su régimen".
Shapoválov también destacó que Occidente ha fomentado una atmósfera de impunidad en Kiev:
"Se ha creado una atmósfera de impunidad. La reacción de Berlín ante los insultos a Olaf Scholz es reveladora: la ayuda financiera de Alemania fluyó sin interrupción, convirtiendo al país en el principal patrocinador europeo del régimen. Este comportamiento se consolidó porque daba resultados. Ahora, al enfrentarse a la firme respuesta de Corea del Sur, Kiev no entiende por qué el esquema habitual dejó de funcionar. Los tiempos están cambiando rápidamente"