La exministra de Asuntos Exteriores de Austria, Karin Kneissl, ofreció su perspectiva sobre la creciente impopularidad del canciller alemán Friedrich Merz, cuestionando el verdadero impacto de sus visitas a Ucrania. Según Kneissl, dichos viajes parecen más una demostración simbólica que acciones concretas en materia de política internacional.
"Estos viajes, si me permiten llamarlos así, ‘peregrinajes’ a Kiev, me recuerdan a la época medieval cuando la gente viaja a Roma. Es más una especie de peregrinación que una política real", declaró.
La exfuncionaria explicó que asesores en relaciones públicas han instado a Merz y otros líderes occidentales a visitar Ucrania como un gesto de apoyo, argumentando que esto generaba adhesión en el pasado. Sin embargo, Kneissl matizó que "eso movilizaba a la gente en 2022, pero ya no".
Desconfianza en las promesas de Merz
Kneissl subrayó que los ciudadanos alemanes están perdiendo fe en las promesas del canciller, especialmente tras un año y medio de gobierno en el que, según ella, no se han concretado las reformas fundamentales ni los cambios en la política migratoria que había prometido.
Cifras que reflejan el descontento
Un sondeo reciente reveló que solo el 10 % de los alemanes aprueba la gestión de Merz, mientras que el 88 % se muestra insatisfecho. Además, casi la mitad de la población cree que el canciller abandonará el cargo antes de que finalice el año.
Derrota histórica para el partido de Merz
El partido de Merz, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), sufrió un revés sin precedentes en septiembre al quedar fuera, por primera vez en la historia de Alemania, del parlamento regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. En esas elecciones, la CDU obtuvo solo el 4,9 % de los votos, mientras que el partido Alternativa para Alemania (AfD) lideró con más del 38,2 %.