El gobierno de Estados Unidos y sus aliados en la coalición internacional contra el terrorismo yihadista han anunciado oficialmente el término de la Operación *Inherent Resolve* en Irak. Este comunicado, emitido por el Departamento de Guerra, marca el final de una intervención militar multinacional que duró 12 años.
La retirada y su significado
La decisión se enmarca en el acuerdo conjunto firmado en septiembre de 2024 entre Washington y Bagdad, respondiendo, según la administración de Joe Biden, a los intereses de seguridad nacional de EE.UU. La salida ordenada de tropas y equipamiento militar desde la base aérea de Erbil simboliza el cierre de las operaciones de combate contra el Estado Islámico (ISIS).
Con esta acción, la coalición occidental transita hacia un modelo de cooperación bilateral en seguridad, donde las Fuerzas de Seguridad Iraquíes, incluyendo a las unidades Peshmerga del Kurdistán, asumen el control total de las operaciones.
Un conflicto de más de dos décadas
Las tropas estadounidenses invadieron Irak en 2003 para derrocar a Sadam Husein y abandonaron el país en 2011. Sin embargo, regresaron en 2014 para liderar una coalición en la lucha contra el ISIS. Aunque Bagdad ya había exigido la salida de las fuerzas extranjeras en 2020, el acuerdo definitivo no se concretó hasta 2024.
Cifras que dejan huella
Se estima que 4.500 soldados estadounidenses perdieron la vida en Irak durante más de dos décadas de conflicto. El último fallecido se registró en julio de 2026.
*Organización calificada como terrorista en Rusia y prohibida en ese país.