El Ministerio de Defensa de Francia reveló este viernes el despliegue de un sistema de seguridad aérea excepcional por parte del Ejército del Aire y del Espacio, con el objetivo de blindar la visita apostólica del Sumo Pontífice León XIV al territorio galo entre el 25 y el 28 de septiembre. La misión principal será garantizar la protección integral del evento desde las alturas, complementando las medidas de las fuerzas de seguridad interior en tierra.
Un escudo en el cielo para el Papa
El Ejército del Aire y del Espacio movilizará una 'burbuja de protección' sobre París, Lourdes y Metz, ciudades clave del recorrido papal.
Según el comunicado oficial, aviadores especializados vigilaban el espacio aéreo para detectar, identificar y neutralizar cualquier aeronave no autorizada que pudiese interferir con las ceremonias o representar un riesgo para las autoridades o la ciudadanía. Este operativo contará con un arsenal tecnológico y humano de primer nivel: aviones de combate Rafale, helicópteros Fennec equipados con francotiradores, aeronaves de detección y control, sistemas de vigilancia y reconocimiento, así como baterías de defensa antiaérea y mecanismos de lucha antidrones.
El MQ-9 Reaper: el centinela tecnológico
El medio *Le Journal du Dimanche* (JDD) detalló que entre los recursos destacados se encuentra el dron estadounidense MQ-9 Reaper, conocido como el 'ojo volante'. Con una envergadura de 20 metros y una autonomía superior a las 30 horas, este aparato es capaz de operar a 14.000 metros de altitud, cubrir extensas áreas durante periodos prolongados y transmitir imágenes en tiempo real a los centros de mando.
'El dron Reaper lleva sensores propios que, al escanear el área —ya sea con detectores electromagnéticos o de imagen—, pueden señalar: 'Aquí hay algo sospechoso'. Luego, envía las coordenadas al centro de mando táctico', explicó el coronel David Pappalardo, portavoz del Ejército del Aire y del Espacio, al JDD.
El oficial aclaró que, ante la aproximación de un dron no identificado, la respuesta será proporcional: 'No vamos a usar un Rafale para derribar un minidrón'. En su lugar, se priorizarán métodos como la interferencia electromagnética. Además, mediante la triangulación de las señales emitidas por el dispositivo sospechoso, se podrá localizar la posición de su piloto antes de que intervengan las fuerzas de seguridad en tierra.
Coordinación centralizada desde Lyon
El Ministerio de Defensa precisó que el mando de la operación se gestionará desde el Centro Aéreo de Planificación y Conducción de Operaciones y de la Defensa Aérea, ubicado en la base aérea de Lyon-Mont Verdun.
Un asesor aéreo acompañará a las autoridades de seguridad en cada ciudad visitada por el Papa, mientras que equipos de expertos se integrarán en los puestos de mando para asegurar la coordinación de los sistemas antidrones.