La Guardia Costera de Estados Unidos anunció este viernes la interceptación de un barco que, según sus investigaciones, transportaba combustible de manera ilícita hacia Cuba. La acción se produce en un contexto de tensiones crecientes, tras las denuncias de La Habana sobre el endurecimiento de las medidas estadounidenses contra la isla caribeña.
Detalles de la intervención
El buque M/V Grace fue interceptado a principios de septiembre en aguas del mar Caribe. De acuerdo con el comunicado oficial, el barco llevaba combustible en sus tanques de lastre, así como cargamento irregular en contenedores, una práctica recurrente entre loscalled “flota en la sombra”. Tras el abordaje, las autoridades escoltaron la embarcación hasta el puerto de Progreso, en Yucatán, México, donde se verificó su contenido.
Las acciones coordinadas entre Estados Unidos y México evitaron la transferencia ilegal de combustible en la región del Caribe, destacó la institución.
La Guardia Costera recordó que esta no es la primera operación de este tipo en el año. A principios del verano, el M/V Jaira Provider también fue abordado y detenido por transportar combustible ilícito con destino a Cuba, incumpliendo las normativas internacionales.
Reacciones desde Cuba
Aunque no se ha confirmado oficialmente el destino del M/V Grace, este viernes la Cancillería cubana denunció que, hasta el momento en 2026, solo ha llegado un tanquero de combustible a la isla. Esta situación, según las autoridades, es consecuencia directa de las políticas implementadas por el Gobierno de Donald Trump.
Detrás de esta cifra hay millones de personas que enfrentan dificultades y afectaciones en servicios esenciales. El cerco energético impacta diariamente la vida de los cubanos.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel criticó el miércoles las más recientes sanciones impuestas por Washington. Según el mandatario, estas medidas demuestran que su verdadero objetivo no es solo afectar al Gobierno, sino causar el mayor sufrimiento posible a la población cubana.