El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que en las próximas semanas podría abrirse un camino para retomar las conversaciones entre Rusia y Ucrania, aunque dejó claro que aún hay un largo trecho por recorrer.
Las declaraciones las hizo Rubio durante una visita a Colombia, al referirse a los encuentros que sostuvieron durante el fin de semana en Moscú y Kiev los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. Según el jefe de la diplomacia norteamericana, ambas partes mostraron cierta disposición a ceder en algunos puntos, pero mantienen “líneas rojas” muy definidas.
Perspectivas y cautela
“No quiero ser demasiado optimista, pero tampoco soy pesimista”, sostuvo Rubio.
Agregó que existe la oportunidad, en las próximas semanas, de elaborar una hoja de ruta para reanudar las conversaciones y, tal vez, llegar a una conclusión aceptable para ambas partes, “pues eso es precisamente lo que se requiere para poner fin a la situación: que ambas partes den su visto bueno”.
El secretario de Estado subrayó que para terminar con el conflicto será necesario que tanto Rusia como Ucrania acepten el eventual acuerdo. Calificó las conversaciones del fin de semana de “productivas”, porque permitieron reanudar los contactos tras meses de escasa interacción.
También señaló que durante las reuniones se plantearon propuestas sustanciales. No obstante, insistió en que “queda mucho trabajo por hacer” y reiteró que EE.UU. está dispuesto a cumplir el papel de mediador.
Visitas de Witkoff y Kushner
Los enviados de la Presidencia estadounidense visitaron Moscú el pasado sábado para abordar con el presidente ruso, Vladímir Putin, la posible resolución del conflicto ucraniano.
La conversación duró más de tres horas y fue calificada por el Kremlin como “significativa, constructiva, extremadamente franca y confidencial”. Durante el encuentro, el jefe de Estado ruso reafirmó su compromiso de continuar la colaboración con la parte estadounidense para encontrar soluciones políticas y diplomáticas. Los enviados posteriormente viajaron también a Kiev.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, comentó que las conversaciones en Moscú con Steve Witkoff y Jared Kushner se basaron en la postura del presidente Donald Trump sobre el asunto ucraniano, que parte de dos elementos fundamentales:
- El rechazo categórico al ingreso de Kiev en la OTAN.
- El reconocimiento de las realidades territoriales actuales.
Moscú ha subrayado en repetidas ocasiones que nunca se ha negado al diálogo con Kiev. El presidente Vladímir Putin ha reiterado que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. En particular, enfatizó que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto —como la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza— y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.