Un menor de edad quedó completamente solo tras una maniobra irresponsable en el agua. Un conductor de moto acuática impactó intencionalmente la embaración en la que se encontraba el niño, provocando que esta se hundiera.
El individuo a cargo de la moto acuática demostró una actitud indiferente al alejarse del lugar sin intentar auxiliar al menor, cuya lancha se sumergía rápidamente.
El niño se vio obligado a valerse por sí mismo tras el impacto.