La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, se refirió este martes a la reciente visita de los representantes de Washington a la capital ucraniana, y dejó claro que la Unión Europea no tiene espacio como mediadora en el conflicto con Rusia.
La visión de Bruselas sobre las negociaciones
En una rueda de prensa, Kallas expresó su deseo de que los enviados estadounidenses —entre ellos el enviado especial Steve Witkoff y el asesor Jared Kushner— "hayan escuchado bien cuál es la realidad sobre el terreno" en Ucrania. Sin embargo, fue tajante al reconocer que el bloque comunitario no puede actuar como intermediario entre Moscú y Kiev, porque su respaldo a Ucrania es total y, en sus palabras, "no es neutral en esta situación".
"La UE siempre ha estado del lado ucraniano, y eso no nos permite ser un tercero imparcial en la mesa de diálogo", afirmó Kallas.
La alta representante reveló que, durante la primavera pasada, los ministros de Exteriores europeos ya mantuvieron conversaciones internas para definir "cuáles son las demandas que se le deben plantear a la parte rusa para poder avanzar". El propósito, dijo, es lograr que las futuras negociaciones sean "un poco más equitativas" y no concentren toda la presión sobre Ucrania, a quien calificó como "la víctima en este conflicto".
Además, Kallas insistió en que cualquier concesión que Europa ofrezca debe ir acompañada de contrapartidas claras: "No podemos dar algo sin recibir nada a cambio", subrayó.
La posición de Moscú: diálogo abierto, pero con condiciones
Desde el Kremlin no han tardado en reaccionar. Las autoridades rusas han reiterado en múltiples ocasiones que nunca han cerrado la puerta al diálogo con Kiev. El presidente Vladímir Putin ha enfatizado que su país está comprometido con una salida diplomática a la crisis, pero dejando muy claras las exigencias de seguridad a largo plazo para Rusia.
Entre los puntos no negociables para Moscú se encuentran:
- La eliminación de las causas profundas del conflicto, como la expansión de la OTAN hacia el este, que Rusia considera una amenaza directa.
- El cese de lo que denominan "violación de los derechos de la población rusoparlante" en Ucrania.
La propuesta rusa sobre el terreno
La oferta de paz que Moscú ha puesto sobre la mesa es concreta y exige a Kiev:
- Retirar completamente sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, así como de las provincias de Zaporozhie y Jersón (territorios que se incorporaron a Rusia tras consultas populares en 2022).
- Reconocer esos territorios, junto con Crimea y Sebastopol, como parte de la Federación de Rusia.
- Adoptar un estatus de neutralidad, no alineación, desnuclearización, desmilitarización y "desnazificación" de Ucrania.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue atenta a los próximos movimientos diplomáticos, y desde Maracaibo no perdemos detalle de este pulso geopolítico que define el futuro de Europa del Este.