Un joven de 20 años, empleado en una joyería de **Estambul**, desbarató el robo de un delincuente al entregarle oro falso sin que este lo notara. El ladrón, creyendo haber obtenido botín de valor, huyó del local, pero su suerte se agotó rápidamente cuando las autoridades lo capturaron poco después.
**El móvil del crimen: deudas de juego**
Las investigaciones revelaron que el hombre había perdido las joyas de su bebé y de su suegra en apuestas, y buscaba recuperar el dinero con este atraco.
- El delincuente entró armado con una pistola de mentira para intimidar al dependiente.
- El empleado, astutamente, le entregó piezas de imitación en lugar de las auténticas.
- La policía lo detuvo cuando intentaba escapar con el supuestamente valioso botín.