Las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump están teniendo consecuencias que van más allá de las personas detenidas o deportadas. En comunidades con una importante presencia hispana, las redadas han afectado la actividad de pequeños negocios y generado temor entre trabajadores agrícolas, según dos estudios publicados recientemente.
Un estudio del Latino Policy & Politics Institute de UCLA sobre las redadas migratorias y los pequeños negocios latinos del condado de Los Ángeles documentó el impacto económico de los operativos. La investigación analizó nueve corredores comerciales en los que se produjeron operaciones migratorias y encuestó a 75 propietarios de negocios latinos.
Durante las dos semanas posteriores a los operativos, los establecimientos situados alrededor de los lugares donde se produjeron las redadas recibieron unas 46.000 visitas menos. UCLA estimó que esa reducción representó pérdidas de aproximadamente 3,16 millones de dólares para los negocios analizados.
El impacto también se reflejó en los ingresos y en la actividad laboral. 59% de los empresarios entrevistados afirmó que sus ingresos habían caído más de 50% después de las redadas. Además, 68% dijo que había cerrado temporalmente o reducido su horario, mientras que 51% señaló que sus trabajadores habían faltado al empleo por miedo.
El problema, según el estudio, persistía después de los operativos. 95% de los empresarios consultados dijo experimentar estrés financiero constante y 52% afirmó que sus ingresos ya no cubrían de manera consistente los costos operativos.
El miedo entre los trabajadores agrícolas
Otro estudio, publicado en julio por la UFW Foundation, muestra el impacto de las redadas y las deportaciones entre trabajadores agrícolas.
La organización encuestó a 2.250 trabajadores agrícolas para conocer cómo las operaciones migratorias estaban afectando sus vidas y su trabajo.
El 92% de los trabajadores encuestados afirmó que los operativos contra la inmigración y las deportaciones habían afectado su empleo. El informe señala además que 80% llevaba más de una década viviendo en Estados Unidos.
El temor también ha modificado comportamientos cotidianos. Según la encuesta, 61% de los participantes había reducido sus compras y 29% había evitado recibir atención médica debido al miedo generado por las operaciones migratorias. 90% expresó preocupación por una posible separación familiar.
Entre las principales prioridades expresadas por los trabajadores, 76% señaló que quería protección frente a la deportación y la detención, mientras que 53% dijo que buscaba un camino hacia el estatus legal y la ciudadanía.
Preocupación dentro del Partido Republicano
Las críticas a la aplicación de la política migratoria de la Administración Trump no se limitan a organizaciones tradicionalmente alineadas con los demócratas. Algunos republicanos también han expresado preocupación por la forma en que se están desarrollando las operaciones migratorias.
En junio de 2025, seis de los 11 integrantes de la Congressional Hispanic Conference enviaron una carta al entonces director interino de ICE para pedir que la agencia concentrara sus recursos en personas consideradas una amenaza inmediata para la seguridad pública.
La posición de estos legisladores no suponía rechazar la aplicación de las leyes migratorias. La discusión se centraba en las prioridades de ICE y en la necesidad de distinguir entre las personas que representan una amenaza para la seguridad pública y otros inmigrantes.
El congresista republicano por Florida Carlos Giménez también ha expresado preocupación por las consecuencias políticas de las operaciones migratorias entre los votantes hispanos.
"Les digo que lo que pasó con ICE el año pasado perjudicó a los republicanos, ¿de acuerdo? Nos perjudicó con los hispanos", afirmó Giménez en unas declaraciones recogidas por Latin Times. El congresista añadió que algunos votantes hispanos consideraron que la forma en que ICE estaba aplicando las leyes de inmigración no era por lo que habían votado.
Una parte de los votantes de Trump considera excesiva la política migratoria
Una encuesta de Político y Public First apunta en la misma dirección. Según el sondeo, 50% de los estadounidenses considera que la campaña de deportaciones masivas del presidente está siendo demasiado agresiva. Una cuarta parte de quienes votaron por Trump en 2024 comparte esa opinión.
Dentro del propio electorado republicano de Trump también existen diferencias. 31% de quienes votaron por él pero no se identifican con el movimiento MAGA considera que su política migratoria está siendo demasiado agresiva, frente a 15% de los votantes que sí se identifican como MAGA.
La encuesta encontró además que 56% de los estadounidenses había percibido algún cambio en la manera en que la administración lleva a cabo las deportaciones. Entre ellos, 44% dijo que esos cambios no habían modificado su confianza en la Administración en materia migratoria, mientras que 30% afirmó que había disminuido.

Los republicanos hispanos no tienen una posición única
Los republicanos hispanos han mostrado posiciones diferentes sobre cómo debe aplicarse la política migratoria. Algunos respaldan una aplicación estricta de las leyes, pero al mismo tiempo defienden que los recursos de ICE se concentren en inmigrantes que representen una amenaza para la seguridad pública.
La diferencia es relevante porque una parte del debate actual no gira únicamente alrededor de si Estados Unidos debe controlar la frontera o deportar a personas que se encuentran ilegalmente en el país. También se centra en cómo se realizan las operaciones y qué consecuencias tienen sobre comunidades enteras.
Los estudios de UCLA y la UFW Foundation documentan dos de esas consecuencias: el impacto económico sobre pequeños negocios y el efecto de las políticas migratorias sobre trabajadores agrícolas y sus familias. Las declaraciones de republicanos como Giménez añaden una dimensión política: la preocupación de que determinadas estrategias puedan alejar a votantes hispanos que el Partido Republicano ha conseguido atraer en los últimos años.
El reto para Trump y el Partido Republicano
El debate migratorio, por tanto, no se limita a quién cruza la frontera. También alcanza la forma en que la política migratoria se aplica dentro de Estados Unidos y a quién termina afectando.
El informe de UCLA sobre Los Ángeles muestra que las redadas pueden tener consecuencias sobre negocios que dependen de consumidores latinos. La encuesta de la UFW Foundation muestra que el temor puede modificar decisiones cotidianas como comprar alimentos o acudir al médico. Al mismo tiempo, las declaraciones de algunos republicanos muestran que dentro del partido existe una discusión sobre los límites y las prioridades de la aplicación de las leyes migratorias.
El desafío para los republicanos se produce después de uno de los mejores resultados del partido entre los hispanos en una elección presidencial. Trump obtuvo 46% del voto hispano en 2024.
Ahora, las encuestas sugieren que ese electorado distingue entre una política de seguridad fronteriza y las consecuencias de las deportaciones y redadas en el interior del país. Para algunos republicanos, la preocupación ya no es solamente cómo mantener una política migratoria dura, sino cómo hacerlo sin perder a los votantes hispanos que ayudaron al partido.

María Elvira Salazar impulsa una alternativa legislativa
Mientras algunos republicanos cuestionan determinadas actuaciones de la administración, la congresista republicana por Florida María Elvira Salazar impulsa una alternativa legislativa.
Salazar y la congresista demócrata Veronica Escobar presentaron la Dignity Act of 2025 (H.R. 4393) el 15 de julio de 2025. La propuesta es bipartidista y plantea cambios en materia de seguridad fronteriza, estatus legal para determinados inmigrantes, asilo y visas.

En marzo de 2026, Salazar participó junto a Escobar y otros legisladores y organizaciones en el lanzamiento de la Dignity Coalition, destinada a promover el proyecto.
La iniciativa sigue siendo una propuesta legislativa: no es una ley vigente ni supone que quienes actualmente se encuentran ilegalmente en Estados Unidos puedan acogerse automáticamente a sus disposiciones.
La existencia de la Dignity Act muestra que dentro del Partido Republicano también existe una corriente que busca combinar una política de seguridad fronteriza con una solución legislativa para determinados inmigrantes que ya se encuentran en Estados Unidos.
