El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se pronunció sobre la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender la asistencia militar anual de 4.000 millones de dólares que Washington venía otorgando a Tel Aviv. Según su oficina, ambos países ahora buscan consolidar una alianza basada en la cooperación y el apoyo recíproco.
Un acuerdo histórico con respaldo bipartidista
En un comunicado oficial, la oficina de Netanyahu destacó que esta ayuda militar siempre ha contado con el aval de los dos grandes partidos políticos de EE.UU. Además, subrayó que estos fondos han sido fundamentales para que Israel pueda protegerse y hacer frente a amenazas que también afectan a Estados Unidos y a Occidente.
La economía israelí, sólida y estable, refleja la evolución de nuestra relación. La transición de la ayuda a la asociación demuestra la fortaleza y adaptabilidad de este vínculo, capaz de perdurar en el tiempo.
Preocupación en las altas esferas israelíes
Previamente, el presidente de Israel, Isaac Herzog, había calificado el anuncio como "un rayo caído del cielo" y manifestó su inquietud por el posible impacto de esta medida en las relaciones bilaterales.