El gobierno de Nueva Zelanda decidió no sumarse al Banco de Defensa, Seguridad y Resiliencia (DSRB) de la OTAN, una entidad financiera que busca impulsar las industrias de defensa de sus miembros. Así lo confirmó este lunes el Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio del país, según el medio RNZ.
La invitación y sus detalles
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, había extendido la invitación a su colega neozelandés, Christopher Luxon, para que participara en las negociaciones de la carta fundacional del banco a finales de abril. La contribución inicial estimada para Nueva Zelanda ascendía a **100 millones de dólares neozelandeses**.
Los documentos oficiales, revelados en julio, advirtieron sobre **"implicaciones continuas de recursos"** vinculadas a la gobernanza del DSRB, lo que pudo influir en la decisión.
Planes de defensa y futuro incierto
Actualmente, Nueva Zelanda tiene previsto incrementar su gasto en defensa hasta el **2 % del PIB** durante los próximos ocho años, con un presupuesto asignado de **3.500 millones de dólares** para el año fiscal en curso. Pese al rechazo actual, el gobierno dejó claro que **no descarta evaluar su participación en el futuro**.