Un grupo de investigadores aeroespaciales de la Universidad Politécnica del Noroeste de Xián, en China, encendió las alarmas tras publicar un estudio que analiza cómo un conflicto armado podría extenderse en el futuro hasta el vasto espacio que separa la Tierra y la Luna, con naves rivales persiguiéndose, esquivándose e intentando burlar las defensas enemigas.
El espacio cislunar, nuevo tablero de guerra
Los especialistas recordaron que la guerra moderna depende cada vez más de las capacidades espaciales, por lo que un conflicto terrestre podría desplazarse hacia el llamado **espacio cislunar**, la enorme franja donde la gravedad tanto de la Tierra como de la Luna influye en el movimiento de las naves.
A diferencia de los satélites que orbitan relativamente cerca del planeta, los vehículos que se mueven en esa región pueden seguir trayectorias mucho más complejas bajo la atracción gravitatoria de ambos cuerpos celestes.
Seis tipos de enfrentamientos posibles
Los científicos clasificaron los probables conflictos cislunares en seis modalidades:
- Persecución y evasión
- Ataque y defensa
- Bloqueo y contrabloqueo
- Engaño e identificación
Los escenarios planteados van desde duelos entre naves individuales hasta disputas por regiones enteras del espacio.
"Sin recurrir directamente a la fuerza, [un país podría] obligar a un adversario a cambiar su ruta, retrasar una misión, renunciar a una ventana de lanzamiento o incurrir en mayores costos".
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— Dang Zhaohui, autor principal del informe.
Engaños, trampas y escondites gravitacionales
Uno de los planteamientos más llamativos del estudio señala el uso de señuelos, maniobras falsas o información engañosa para confundir al oponente, haciendo que malgaste combustible, revele sus verdaderas intenciones o pierda la oportunidad de actuar en el momento justo.
Asimismo, los investigadores vaticinan que las naves podrían ocultarse en el complejo entorno gravitacional que rodea a la Luna y emerger después para dirigirse hacia objetivos más cercanos a la Tierra cuando sea conveniente.
También contemplan la posibilidad de estacionar aeronaves cerca de **puntos estratégicos** —regiones donde convergen rutas importantes o que requieren poco combustible— listas para interceptar a los rivales y obligarlos a tomar rutas menos eficientes.
Dang Zhaohui aseguró que el control del espacio estaría en juego, según lo reseñado por el diario *The South China Morning Post*.