La compañía ucraniana Pegasus Arms anunció la paralización total de su producción de drones tras sufrir un severo ataque ruso en la madrugada del 23 al 24 de septiembre de 2026. El bombardeo dejó graves daños en sus instalaciones, obligando a la empresa a suspender sus operaciones de manera indefinida.
Daños irreparables en el taller
El comunicado oficial de Pegasus Arms detalló que el impacto del ataque afectó directamente al taller dedicado a la fabricación de vehículos aéreos no tripulados, dejando la línea de producción completamente inoperativa.
Confirmación desde Moscú
El Ministerio de Defensa ruso validó que, durante la ofensiva del 24 de septiembre, uno de sus objetivos fue un taller de Pegasus Arms en Kiev, donde —según su versión— se manufacturaban y resguardaban drones de medio y largo alcance para las Fuerzas Armadas de Ucrania, incluyendo modelos de tipo avión.