El Tribunal Superior de Mombasa, en Kenia, dictó este 6 de noviembre una condena de 200 años de prisión contra el pastor Paul Mackenzie, quien fue declarado culpable de ser el responsable de la muerte de 191 personas, entre ellas 190 menores de edad. Los fallecidos fueron víctimas de su exigencia de mudarse al desierto y someterse a un ayuno extremo hasta la muerte, según informaron medios locales.
Detalles de la pena
La jueza Diana Kavedza impuso a Mackenzie una sentencia de 100 años de prisión por los 191 cargos de asesinato mediante inanición, los cuales se cumplirán de manera simultánea. Adicionalmente, se le condenó a otros 100 años por ocho cargos de homicidio directo que involucraron específicamente a niños.
Otros implicados en el caso recibieron penas que oscilan entre 10 y 160 años de prisión, dependiendo de su nivel de participación en los crímenes. Además, se ordenó evaluar a los condenados para determinar su posible inclusión en un programa de desvinculación, desradicalización, rehabilitación y reintegración, tal como lo sugiere el Centro Nacional contra el Terrorismo.
Razones de la sentencia
La Fiscalía había solicitado la pena capital para Mackenzie. Sin embargo, la jueza Kavedza argumentó que mantenerlo con vida permitiría obtener información crucial sobre el paradero de algunos niños desaparecidos. Según su razonamiento, la ejecución habrían cerrado la posibilidad de que el pastor revelara la ubicación de los restos de las víctimas, además de eliminar cualquier oportunidad de rehabilitación.
Contexto del caso
La sentencia se emitió tras la declaración de culpabilidad de Mackenzie, líder de la iglesia Good News International, el pasado 19 de octubre. El tribunal determinó que el pastor ordenó a sus seguidores ayunar hasta la muerte con el fin de "encontrarse con Jesús". El ayuno comenzó con los niños y continuó con jóvenes, mujeres y hombres.
El tribunal estableció que el ayuno no fue un acto voluntario, sino que se impuso mediante un sistema de adoctrinamiento religioso, intimidación y violencia.