El diputado a la Asamblea Nacional, Arnoldo Olivares, alertó sobre las recientes protestas violentas en Maracaibo, donde grupos de la ultraderecha aprovechan el descontento por los cortes eléctricos para generar caos y destrucción en la ciudad.
Destrucción de bienes públicos «No hay justificación para quemar cauchos, dañar asfalto recién colocado o talar e incinerar árboles en plazas y avenidas», destacó Olivares.
El legislador explicó que estos actos vandálicos, que se repiten en horas nocturnas, buscan obstruir el tránsito de vehículos y peatones, afectando especialmente a residentes con problemas de salud, como enfermedades pulmonares. Entre las zonas más perjudicadas están las vías recuperadasRecently por la Alcaldía de Maracaibo, la Gobernación del Zulia y el Gobierno Nacional, así como parques y plazas reforestados.
Patrones de violencia del pasado Olivares recordó que las mismas organizaciones involucradas en estas acciones ya habían generado destrucción en el estado en años anteriores, dejando a Maracaibo en condiciones similares a una ciudad de postguerra. Además, mencionó que algunos de los promotores fueron beneficiados por la Ley de Amnistía, a pesar de tener antecedentes comprobados de incitar o financiar violencia, como ocurrió en 2014 y 2017.
Impacto ambiental y humano «Las guarimbas de 2014 y 2017 dejaron pérdidas humanas, daños materiales y la tala de más de 7.000 árboles en Maracaibo, vitales para la sombra, la brisa y el control de la temperatura», advirtió el diputado.
Olivares concluyó que, para estos grupos, «el bienestar del pueblo parece ser lo último que les importa, pues buscan recrear un clima de guerra urbana en la ciudad».
Datos clave de las protestas
Quema de cauchos en avenidas y calles. Destrucción de asfalto recién colocado. Tala e incendio de árboles en plazas y parques. Afectación a personas con afecciones pulmonares. Más de 7.000 árboles talados en Maracaibo durante protestas de 2014 y 2017.