Un ataque lanzado por Rusia en la noche del jueves al viernes impactó contra un centro de datos situado en Kiev, el cual funcionaba para las Fuerzas Armadas ucranianas.
El Ministerio de Defensa de Rusia precisó que esa instalación almacenaba, procesaba y transmitía información, incluidos datos de inteligencia, y además regulaba el funcionamiento de equipos de red que servían al Ejército.