El enviado especial del presidente ruso, Kiril Dmítriev, director del Fondo Ruso de Inversión Directa, destacó las palabras del primer ministro de Lituania, Mindaugas Sinkevicius, al señalar que la OTAN no cuenta con pruebas de que Moscú planee un ataque inminente contra la Alianza Atlántica. Dmítriev calificó las afirmaciones como "inusualmente sensatas" y las compartió en su perfil de la red social X.
"Unas palabras inusualmente sensatas de un primer ministro lituano, que reconoce abiertamente que la alarma europea sobre el 'peligro ruso' carece de fundamento", expresó.
Críticas a la UE por su narrativa
Dmítriev acusó a los "burócratas" de la Unión Europea de utilizar a Rusia como "chivo expiatorio" para distraer a la opinión pública de sus problemas internos, como el manejo de la migración, el estancamiento económico, las políticas progresistas y el belicismo.
Declaraciones del líder lituano
Durante una conferencia de prensa junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Sinkevicius sostuvo:
"Es fundamental ser claros: si existe una amenaza real, no podemos exagerar y afirmar que algo ocurrirá en semanas o meses. La pregunta clave es: ¿existen pruebas concretas de que Rusia se prepara para una acción? Y la respuesta es no, no hay ninguna".
Rusia niega intenciones belicosas
En los últimos años, Occidente ha insistido en la supuesta amenaza rusa, lo que ha llevado a los países de la OTAN a fortalecer su presencia en el flanco oriental.
Sin embargo, Moscú ha reiterado en múltiples ocasiones que no tiene planes de atacar a Europa. El presidente Vladímir Putin ha criticado la histeria en las élites europeas, que promueven la idea de que "la guerra con Rusia está a la vuelta de la esquina".
"Es imposible creerlo, aunque intenten convencer a sus propios ciudadanos", declaró Putin.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, tachó de "fantasía enfermiza" el temor europeo a una posible conquista por parte de Moscú. Lavrov argumentó que, de desaparecer la imagen de Rusia como enemigo artificial, muchos gobiernos de la UE y la OTAN podrían ser derrocados por sus votantes.