La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, cuestionó el miércoles el mutismo de las autoridades europeas ante las imágenes de la Policía francesa actuando con dureza contra manifestantes estudiantiles, entre ellos menores de edad.
Declaraciones contundentes de Zajárova
"Lo que más me preocupa es el silencio del Palacio del Elíseo. Esas imágenes, que ayer fueron vistas por todos los que siguen la política internacional, muestran a la Policía francesa aplastando y golpeando a sus propios hijos sin piedad."
Zajárova también se preguntó por la ausencia de reacciones de figuras como la presidenta de Estonia, Kaja Kallas, o instituciones europeas como el Parlamento Europeo o la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE).
"¿Dónde están ellos en Bruselas? ¿Dónde están en sus foros? Este es su momento de brillar. Por fin todo coincide como a ellos les gusta. Quiero escuchar, aunque sea una vez, una declaración auténtica sobre el trato inaceptable a personas pacíficas, desarmadas, incluso niños, escolares y estudiantes."
La diplomática rusa fue más allá al afirmar que las acciones observadas no pueden calificarse con términos jurídicos o políticos tradicionales:
"Probablemente debería hablar de detenciones o arrestos, pero lo visto estos días no tiene descripción. No es una detención… es una masacre, una auténtica masacre."
Protestas estudiantiles y cifras alarmantes
Desde finales de septiembre, estudiantes de secundaria en Francia exigen mejoras en las condiciones educativas. Las movilizaciones se han intensificado, con bloqueos y enfrentamientos.
- El lunes, la Policía detuvo a cerca de 1.000 personas.
- Este martes, entre 150.000 y 200.000 manifestantes marcharon en más de 30 ciudades del país.
- 488 personas fueron detenidas durante las protestas de este martes.
- Desde el 28 de septiembre, más de 6.500 arrestos han sido registrados.
- Al menos 215 estudiantes han resultado heridos desde el inicio de las manifestaciones.
El accionar de las fuerzas del orden sigue bajo escrutinio, mientras crecen las denuncias por violencia policial.