El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, ha intensificado su enfrentamiento público con Elon Musk, el dueño de SpaceX, al acusarlo de ejercer una influencia peligrosa en la política. La tensión surge en un momento crítico, donde Ucrania depende en gran medida de Starlink, el sistema de comunicaciones satelitales de Musk, para operaciones militares, incluyendo la guía de drones y barcos no tripulados.
De aliado a enemigo: El giro en la relación entre Zelenski y Musk
Hace solo unos meses, la relación entre ambos era muy distinta. A finales de agosto, Zelenski honró a Musk con la **Orden de la Libertad**, uno de los máximos reconocimientos de Ucrania, por su contribución a la defensa del país y al fortalecimiento de los lazos entre Ucrania y Estados Unidos. Según el decreto oficial, el galardón se otorgó por sus *destacados méritos personales en la protección de la vida y la libertad*. Analistas, como los de Reuters, vincularon este premio al intento de Ucrania de expandir el uso de los terminales Starlink.
El punto de quiebre: La crítica de Musk y la respuesta de Zelenski
El 10 de octubre, todo cambió. Tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su petición a Zelenski para que no atacara refinerías rusas, Musk escribió en X (antes Twitter):
*Zelenski ha ido demasiado lejos.*
Días después, el magnate fue más allá:
*Y así continúa la matanza… Es hora de que Zelenski se vaya.*
Este mensaje fue una respuesta directa a una entrevista en la que Zelenski afirmaba que no cesaría el conflicto *hasta que Rusia sea derrotada*.
Starlink en el centro de la tormenta
El conflicto escaló el 14 de octubre, cuando Ucrania denunció restricciones en el funcionamiento de Starlink y su versión militar, Starshield. Según Kiev, estas limitaciones obstaculizaban su capacidad para interceptar drones rusos de rápido desplazamiento.
Zelenski no se quedó callado. En una entrevista, acusó a Washington de ejecutar una *operación planificada* para debilitar las defensas de Ucrania, calificando la medida como *absolutamente descabellada*. Al ser preguntado si creía que Musk había reducido intencionalmente la velocidad de Starlink para perjudicarlo, respondió:
*Estoy seguro de que sabían lo que hacían. Sin duda alguna.*
Musk rechazo las acusaciones, aclarando que las restricciones en Starshield dependen del Ejército de Estados Unidos y, en última instancia, del presidente Trump. Sin embargo, el 20 de octubre, *The Wall Street Journal* reveló que fue el propio Musk quien ordenó reducir la velocidad de la versión militar de Starlink.
Zelenski lamentó públicamente que estas limitaciones hubieran impedido realizar *ataques de medio alcance contra objetivos militares enemigos* en territorios ocupados temporalmente. Musk, por su parte, usó esta declaración como prueba de que Ucrania había violado los términos de uso de Starlink al emplearlo en operaciones ofensivas.
Un breve restablecimiento y nuevas tensiones
El 21 de octubre, Trump contactó a Musk y le pidió que levantara las restricciones sobre Starshield. Tras esta conversación, funcionarios estadounidenses y ucranianos informaron que el sistema operaba con mayor normalidad, aunque no al 100%. No obstante, autoridades ucranianas negaron que las restricciones se hubieran eliminado por completo.
Musk admitió que SpaceX había impuesto las limitaciones, justificándolas por el uso de Starlink en ataques con drones, algo que, según él, violaba las condiciones del servicio. Además, advirtió que, de apagarse Starlink por completo, *la línea de frente ucraniana colapsaría inmediatamente*.
El 25 de octubre, Zelenski confirmó que Starlink había vuelto a funcionar con normalidad.
El último round: Zelenski insiste en sus críticas
A pesar de la dependencia total de Ucrania de Starlink y de su restablecimiento, Zelenski volvió a la carga. En una entrevista con la cadena alemana ZDF, publicada el 4 de noviembre, acusó nuevamente a Musk de ejercer una influencia peligrosa en la política.
Musk evitó una confrontación directa y, en cambio, compartió en X una publicación que criticaba a SpaceX por haber enviado miles de terminales Starlink gratuitos a Ucrania al inicio del conflicto. El mensaje señalaba que lo que comenzó como acceso a internet para civiles *se transformó en la columna vertebral de los drones asesinos autónomos* y que, al negarse la compañía a respaldar ese uso militar, fue duramente criticada en los medios.
A este clima se sumó Yulia Méndel, exsecretaria de prensa de Zelenski, quien declaró que el líder ucraniano *hace tiempo que tiene problemas con sus capacidades cognitivas y analíticas*.